El Athletic Club afronta este miércoles su visita a Mestalla para disputar los cuartos de final de la Copa del Rey en uno de los momentos más delicados de la temporada. No solo por el escenario, siempre complicado para los rojiblancos, ni por la importancia de la eliminatoria a partido único, sino por una lista de bajas que condiciona de forma severa el plan de Ernesto Valverde, especialmente en la línea defensiva.
El contexto competitivo tampoco acompaña. El Athletic llega a Mestalla muy tocado en Liga, con el descenso cada vez más cerca tras un empate in extremis en el último derbi vasco, un resultado que dejó más dudas que certezas. A ello se añade el golpe europeo: la derrota ante el Sporting en Champions, que dejó al equipo fuera de las eliminatorias y supuso un mazazo anímico importante. La sensación en Bilbao es de equipo fatigado, corto de efectivos y con la moral dañada, justo antes de una cita copera que históricamente ha sido refugio y vía de escape para el club. La realidad es que el Athletic llega a Mestalla en una situación límite, obligado a competir con lo justo y sin red.
Guedes firmó el 0-1 frente al Athletic con un extraordinario disparo desde la larga distancia / efe
El técnico bilbaíno llega prácticamente sin margen de maniobra en el eje de la zaga. Dani Vivian y Aymeric Laporte están fuera de combate, y el caso del central francés apunta ya casi al descarte definitivo, aunque ha podido entrenar parcialmente con el grupo. Valverde ha reconocido en las últimas horas que su presencia es altamente improbable. A este problema se suma la sanción de Yeray Álvarez, lo que deja al Athletic con un único central puro disponible: Aitor Paredes.
Una situación límite para un partido de alta exigencia competitiva, ante un Valencia CF que ha convertido Mestalla en un factor diferencial y que llega reforzado anímicamente tras su última victoria liguera en casa, donde más cómodo se encuentran los de Corberán. Valverde, deberá decidir si vuelve a recurrir a soluciones de emergencia o apuesta por la juventud en un contexto de máxima presión.

Aymeric Laporte / AFP7 vía Europa Press / AFP7 vía Europa Press
Un rompecabezas defensivo para Valverde
La falta de centrales obliga al técnico rojiblanco a explorar alternativas ya utilizadas esta temporada. La primera opción es repetir con Yuri Berchiche como central, una solución que ya empleó recientemente frente a la Real Sociedad en Liga. El lateral zurdo cumplió con solvencia, pero el contexto de un derbi no es el mismo que una eliminatoria copera en Mestalla, con un rival que buscará cargar el área y explotar los duelos físicos.
La otra vía es darle la alternativa al canterano Iker Monreal, un movimiento que supondría colocar a un jugador en su posición natural pese a su inexperiencia en la élite. Valverde valora su madurez, pero es consciente de que debutar en unos cuartos de Copa del Rey no es un escenario sencillo para un futbolista de 20 años.

Yuri hizo de central contra la Real Sociedad / @yuriberchiche en X
Las bajas también golpean al ataque rojiblanco
Más allá del drama defensivo, el Athletic tampoco llega entero en la parcela ofensiva. Nico Williams y Oihan Sancet, los dos principales referentes creativos y desequilibrantes del equipo, son baja y no estarán en Mestalla. Una ausencia doble que reduce de forma notable la capacidad del equipo para generar peligro en campo contrario.
A estas se suman las ausencias de Sannadi y Prados, dos futbolistas que, sin ser titulares indiscutibles, aportan equilibrio, energía y alternativas tácticas en partidos cerrados. Valverde pierde así profundidad de banquillo y opciones para cambiar el guion del partido desde la segunda mitad.
Sin Nico ni Sancet, el Athletic pierde desborde, llegada desde segunda línea y capacidad para sostener posesiones largas. Todo ello obliga a replantear el plan ofensivo, probablemente más directo y con menos elaboración, algo que puede favorecer al Valencia en un contexto de eliminatoria.













