«Cuando Aznar regularizó a medio millón de migrantes el PP decía que ‘España va bien’, ¿ahora no?». Con esta pregunta, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha hurgado en lo que considera una «incoherencia» de los populares por su rechazo a la regularización extraordinaria de miles de migrantes que residen en España y que su Ejecutivo ha aprobado esta semana. «Votaron a favor de la toma en consideración de la ley [primer trámite parlamentario] y ahora, cuando Vox dice que no, callan», ha reprochado, cargando contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, al que acusa de haber cambiado de posición por la presión del partido ultra.
Sánchez ha lanzado además otra advertencia al PP: que no dé «lecciones» sobre la gestión de las emergencias. Sus palabras llegan tras semanas de reproches y peticiones de cese al ministro de Transportes, Óscar Puente, por parte de los populares a raíz del accidente mortal de Adamuz, en el que fallecieron 46 personas, una tragedia que el PP ha utilizado como eje de su ofensiva parlamentaria. «El que mintió diciendo que estaba puntualmente informado en tiempo real sobre la dana no va a dar lecciones a un ministro como Puente, que ha estado a pie de cañón dando la cara desde el primer momento», ha afirmado el jefe del Ejecutivo.
Las declaraciones se han producido en Teruel, durante el mitin central del PSOE en la campaña de las elecciones aragonesas del 8 de febrero. Según la última encuesta elaborada por GESOP para El Periódico de Aragón, el PP, con el actual presidente Jorge Azcón al frente, se impondría en los comicios, aunque sin mayoría suficiente para gobernar en solitario y dependiendo de Vox. La demoscopia augura, además, serias dificultades para el PSOE, liderado por Pilar Alegría, para articular una mayoría alternativa con el bloque de izquierdas. Es la segunda vez que Sánchez se desplaza a Aragón en esta campaña, tras el acto celebrado el pasado 25 de enero en Huesca.











