El extenista mallorquín Rafa Nadal repasó este domingo algunos de los momentos más significativos de su trayectoria profesional en un emotivo homenaje que le dispensó la organización del Open de Australia.
El manacorí evocó su primera participación en el torneo de Melbourne, cuando apenas tenía 17 años, un debut que definió como «una experiencia inolvidable», disputado en la antigua pista central ante el australiano Lleyton Hewitt. «Jugué un buen partido y fue algo que nunca olvidaré», recordó.
Su primer título llegó en 2009, en una final histórica frente al suizo Roger Federer, con quien mantiene hoy una relación de amistad. «Siempre hubo un respeto enorme, pero con los años construimos algo más. Hablamos a menudo y tenemos una relación muy buena», explicó Nadal. Sobre sus estilos de juego, señaló que eran «completamente diferentes», aunque coincidían en la manera apasionada de entender la vida y el deporte.
En 2012, contra Djokovic
Otro de los partidos destacados fue la final de 2012 ante Novak Djokovic, una de las más largas y exigentes del torneo, con cerca de seis horas. «Hubo de todo: intensidad, drama, emoción. Terminamos destrozados, pero guardo recuerdos muy especiales», afirmó.
Especialmente emotivo fue su recuerdo del título conquistado en 2022 frente al ruso Daniil Medvedev, tras un largo periodo de lesiones. «Fue totalmente inesperado. No sabía si podría volver a competir seis meses antes. Ganar aquí, con ese apoyo del público, es uno de los momentos de los que me siento más orgulloso», confesó.
Nadal también destacó su cercanía con los recogepelotas y los aficionados más jóvenes, subrayando su intención de «ser siempre uno mismo y agradecer el trabajo increíble que hacen».
El mallorquín aprovechó también su acto en Melbourne para saludar a sus aficionados y lanzar pelotas firmadas al público.











