El barrio más poblado de Oviedo contará con presencia policial diaria y estable, con una patrulla de la Policía Local en horario de mañana y otra por la tarde durante todos los días del año. La medida responde a las reiteradas demandas vecinales de mayor seguridad y proximidad policial, intensificadas tras la reciente quema de siete vehículos en la zona de Fuente La Braña, un suceso que ha generado una fuerte alarma social.
Aunque no habrá una patrulla permanente durante la noche, el Ayuntamiento ha confirmado que se reforzará la vigilancia nocturna, con especial atención a los puntos más sensibles del barrio. El concejal de Seguridad Ciudadana, José Ramón Prado, subraya que se trata de un primer paso para implantar la Policía de Barrio en Oviedo. “No es solo una cuestión de reaccionar cuando ocurre algo grave, sino de presencia, prevención y conocimiento del entorno”, señala.
Prado reconoce que el despliegue se realiza en un contexto de escasez de efectivos en la Policía Local, una situación ya explicada por el propio Ayuntamiento. La plantilla cuenta actualmente con 283 agentes, cerca de medio centenar interinos, y el objetivo municipal es alcanzar los 300 policías locales antes de finales de 2025 a través de las convocatorias ya en marcha. “Hemos hecho un esfuerzo reorganizando el servicio para empezar a dotar de vigilancia permanente al barrio más poblado de Oviedo, aun teniendo una plantilla ajustada”, explica el edil.
La decisión parte de una reunión reciente entre Prado y la asociación de vecinos San Juan, presidida por Maite Orozco, también alcaldesa de barrio. En ese encuentro, los vecinos trasladaron sus preocupaciones por la seguridad, poniendo como ejemplo la quema de coches, pero también problemas cotidianos de convivencia.
Entre las demandas vecinales figuran una mayor vigilancia en las entradas y salidas de colegios e institutos, el control del uso indebido de patinetes, las defecaciones de perros y el cumplimiento general de las ordenanzas municipales. En este sentido, Prado asegura que habrá una actuación decidida: “Vamos a hacer que se cumplan las ordenanzas de seguridad y convivencia. La Policía de Barrio también sirve para prevenir conflictos y mejorar el día a día de los vecinos”.
El concejal quiso dejar claro que el refuerzo en La Corredoria no supondrá desatender a otros distritos. “Que empecemos por La Corredoria no significa que el resto de barrios queden de lado. Nuestro objetivo es extender progresivamente este modelo de Policía de Proximidad a toda la ciudad, en la medida en que se incorporen nuevos efectivos”, recalca.
Para los vecinos, la asignación de patrullas fijas por la mañana y por la tarde supone un avance largamente esperado en un barrio que supera los 20.000 habitantes y que reclama desde hace años una presencia policial cercana y constante. Tras el incendio de los vehículos, la sensación de hartazgo se había generalizado. Con este despliegue diario, el Ayuntamiento busca dar respuesta a esas inquietudes y sentar las bases de un modelo de seguridad más preventivo y próximo.
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