Kirian Rodríguez en 145 segundos de cronómetro. El retrato de la figura que ha demostrado dentro y fuera del terreno de juego que rendirse no es una opción en su modo de vida. Dos minutos y 25 segundos en los que el centrocampista de Candelaria pasó de una pifia para que la Real Sociedad B hiciera el primer tanto del partido, a solucionar el error marcando el gol del empate para la UD Las Palmas. Un gol para batir la portería rival 23 meses después en los que los altibajos han marcado un recorrido plagado de baches y en el que la palabra resiliencia ha formado parte de su lucha.
Kirian Rodríguez no pierde detalle de una sesión de trabajo en el Gran Canaria. / ANDRES CRUZ
Kirian para lo bueno y para lo malo y entre líneas, la importancia de saber respetar los tiempos para volver a estar bien. Volvió a una convocatoria con Las Palmas el 5 de octubre para medirse al Cádiz después de 244 días en los que peleó para vencer, por segunda vez, al Linfoma de Hodgkin que le había atacado pero avisó de que esta vez todo iba a ir con más calma. Sin prisas por volver, disfrutando el momento y sin forzar las cosas. El sábado, después de nueve partidos y tres titularidades, volvió a sentir la adrenalina de marcar. Aunque esta vez la sensación fue un tanto amarga porque dos minutos antes había provocado, con un pase atrás a Dinko Horkas, que Carrera anotara el tanto del filial de la Real Sociedad.
Fue la crónica de un gol que se había resistido 23 meses. Casi dos años en los que Kirian saboreó momentos felices y otros un poco más agrios, ya sea en el fútbol o en su vida personal. De hecho, la última vez que el tinerfeño anotó un gol con la elástica amarilla fue el 25 de febrero de 2024. En esa ocasión, el Osasuna era el rival de la UD y al igual que ocurrió este fin de semana en Zubieta, el marcador finalizo con un reparto de puntos. La temporada pasada, con la UD en Primera División, el centrocampista disputó 21 partidos y dio tres asistencias antes de anunciar, en febrero, que había recaído del Linfoma de Hodgkin.
La voz del capitán
Y en Zubieta, con su tercera titularidad del curso —Huesca, Valladolid y Real B— no solo enmendó su error, sino que tardó 145 segundos en solucionarlo y volver a poner tablas en el marcador. Además, Kirian ejerció de capitán al finalizar el partido, dando la cara después de que la UD haya sumado un punto de doce: «Ahora hay que volver a sumar de tres, volver a tener esa confianza, apuntó. Un discurso postpartido que no quiso finalizar sin antes dar la enhorabuena a Álex Suárez y Juanma Herzog por su actuación en el centro de la defensa. «Creo que han hecho un partido muy completo», expresó.

Kirian cabalga sobre el césped del Gran Canaria el día de su regreso a los terrenos de juego frente al Cádiz. / José Carlos Guerra
Desde su debut con el primer equipo en junio de 2019 hasta ahora, le avalan 13 goles y 17 asistencias teniendo la temporada 23/24 como la mejor en lo que a rendimiento se refiere: con la UD militando en Primera División, el tinerfeño disputó 37 partidos, anotó seis goles y dio dos asistencias. Ese mismo año, entró en la prelista de Luis de la Fuente para defender la camiseta de la Selección española, pero finalmente no se dio la oportunidad.
La cara buena de la moneda
El gol de Kirian es, probablemente, una de las mejores noticias de una UD Las Palmas que este mes de enero ha mostrado su cara más apática de la temporada. Que ha pasado de ser imbatible en defensa a recibir seis goles en dos partidos y en la que la determinación sigue sin dar respuestas pese a los cuatro nuevos fichajes. Y entre tanta niebla, la presencia de un héroe que ha resurgido de sus cenizas hasta en dos ocasiones para poner la calma en un equipo que, a falta de 18 jornadas para finalizar la maratón, sueña con el ascenso a Primera un año después de haber firmado el descenso.
El tinerfeño volvió a una convocatoria el 5 de octubre tras 244 días y suma nueve partidos, un gol y dos asistencias
Ahora, los amarillos se agarran al regreso de uno de sus capitanes —le siguen Jonathan Viera, Sandro Ramírez y Álex Suárez— para remar en la recta final de un curso en el que la UD se ha agarrado con fuerza a los puestos de promoción durante 17 jornadas. Pide paso también Sandro Ramírez, que todavía no ha debutado y que espera su turno para volver a brillar después de su lesión de rodilla.
Una UD Las Palmas que a pesar de haber reforzado su plantilla este mercado con Benedetti, Iker Bravo, Pedrola y Miyashiro, tenía en casa a sus mejores hombres, capaces de disfrazarse de héroes cuando la situación lo requiere con Kirian Rodríguez como principal orgullo. Un ejemplo de resiliencia que ha dejado claro que rendirse nunca es una opción.
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