Lo que hasta hace poco era una excentricidad, hoy es una imagen habitual en la alta competición. Cada vez más deportistas de élite recurren al líquido de los botes de pepinillos no por su particular sabor, sino por su sorprendente capacidad para detener los calambres musculares en un tiempo récord. Esta salmuera, compuesta por agua, vinagre y sal, se ha ganado un hueco en la estrategia de nutrición deportiva de muchos equipos.
El tenista Carlos Alcaraz es uno de sus usuarios más conocidos. Durante la semifinal del Open de Australia contra Alexander Zverev, el murciano sufrió calambres severos y fatiga extrema que pusieron en jaque su victoria. Una de las soluciones de su equipo fue darle a beber zumo de pepinillos, un recurso que ya ha utilizado en otras ocasiones para poder mantenerse en pie hasta el final del partido.
La ciencia detrás del vinagre
La eficacia de este remedio ha sido objeto de estudio. Una investigación clave, publicada en 2010 por el doctor Kevin Miller, demostró que ingerir un mililitro de este jugo por kilo de peso alivia los calambres un 45% más rápido que el agua. El alivio es tan veloz, en un promedio de 85 a 90 segundos, que la ciencia ha descartado que se deba a una simple reposición de electrolitos o a la hidratación.
La explicación reside en el reflejo orofaríngeo inhibidor. Según esta teoría, el potente sabor ácido del vinagre activa unos receptores sensoriales en la boca y la garganta. Esta activación envía una señal inmediata al sistema nervioso central que interrumpe la sobreexcitación de las neuronas que mantienen el músculo contraído durante el espasmo.
Un estímulo sensorial puede modular una respuesta motora sin cambiar la química del músculo»
En palabras del nutricionista Javier Cuello, «un estímulo sensorial (el sabor ácido o picante) puede modular una respuesta motora sin necesidad de cambiar la química del músculo, no es magia: es neurofisiología pura«.
Advertencias y otros métodos de prevención
A pesar de su efectividad para detener un calambre en activo, la evidencia científica confirma que el jugo de pepinillos no funciona como medida preventiva. Además, debido a su elevado contenido en sodio, no es una opción para todo el mundo. Expertos como la nutricionista Marie Spano advierten que las personas con hipertensión o sensibilidad al sodio deben consultar a su médico antes de tomarlo.

Carlos Alcaraz – Australian Open – Melbourne – 30/01/2026
Para prevenir estas dolorosas contracciones, los especialistas recomiendan otras estrategias. La más inmediata para un calambre activo es realizar estiramientos estáticos suaves. A largo plazo, es fundamental el entrenamiento de fuerza para que los músculos tarden más en fatigarse, así como mantener una hidratación y nutrición adecuadas durante el ejercicio.
Finalmente, un buen descanso es clave, ya que dormir poco reduce el tiempo que los músculos tardan en agotarse. Otra herramienta útil es llevar un diario de calambres para registrar cuándo aparecen, lo que permite identificar patrones y actuar sobre los factores de riesgo específicos de cada deportista.














