Un adulto de más de 30 años que viva solo y no tenga ingresos puede acceder al Ingreso Mínimo Vital (IMV). No es una medida nueva, pero sí una posibilidad real que muchos desconocen. La Seguridad Social, a través del INSS, contempla este supuesto dentro de la normativa vigente siempre que se cumplan los requisitos de edad, residencia y vulnerabilidad económica.
El IMV es una prestación estructural del sistema de ayudas públicas en España. Está regulado por la Ley 19/2021 y su objetivo es garantizar una renta mínima a personas y unidades de convivencia en situación de necesidad. En 2026, además, sus cuantías se han revalorizado, lo que refuerza su papel dentro de la política social del Gobierno.
¿Puede cobrar el IMV una persona sola de más de 30 años?
Sí. La normativa establece que pueden solicitarlo quienes tengan entre 23 y 65 años, siempre que vivan de forma independiente y acrediten carencia de recursos.
En el caso de una persona mayor de 30 años que viva sola, se considera una unidad de convivencia unipersonal. Eso simplifica el análisis, pero no elimina los controles. El INSS examina dos elementos clave: ingresos y patrimonio.
Para 2026, la renta garantizada para una persona sola supera los 600 euros mensuales. Si los ingresos del solicitante están por debajo de ese umbral, la Seguridad Social puede abonar la diferencia hasta alcanzar la cuantía fijada.
Requisitos oficiales que exige la Seguridad Social
Estos son los puntos esenciales que debe cumplir un adulto mayor de 30 años:
- Residencia legal y efectiva en España durante al menos un año previo a la solicitud.
- Haber tenido domicilio distinto al de sus progenitores durante ese periodo si anteriormente convivía con ellos.
- No superar los límites de ingresos y patrimonio establecidos para una persona sola.
- No estar percibiendo prestaciones incompatibles.
La clave está en la vulnerabilidad económica. El IMV no se concede por desempleo automático ni por el simple hecho de vivir solo. Es necesario demostrar que los recursos son insuficientes según los criterios del INSS.
¿Es compatible con otras ayudas o pensiones?
Depende del importe. El Ingreso Mínimo Vital es complementario: si una persona percibe ingresos bajos, la Seguridad Social puede completar hasta la renta garantizada. Pero si supera los umbrales, se deniega.
La prestación tampoco exige estar desempleado, aunque sí obliga a figurar como demandante de empleo si se está en edad laboral.
Qué debe hacer quien esté en esta situación
La solicitud se tramita ante el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), de forma telemática o presencial con cita previa. La Seguridad Social dispone además de un simulador online que permite comprobar, antes de iniciar el expediente, si se cumplen los requisitos económicos.
Para muchos adultos que viven solos y han agotado otras prestaciones, el IMV puede convertirse en una red de protección estable. No es automático. Pero sí es un derecho reconocido por la normativa vigente para quienes acrediten que realmente lo necesitan.












