el último adiós de María Patiño

El programa No somos nadie dijo adiós este viernes 30 de enero a los espectadores del canal TEN con una entrega completamente dedicada a su despedida. Semanas después de que La Osa Producciones Audiovisuales anunciara oficialmente el fin del formato, María Patiño asumió el liderazgo frente a las cámaras para conducir lo que muchos ya llaman “la quinta muerte de Sálvame”.

La periodista inició la última emisión visiblemente emocionada, flanqueada por Carlota Corredera y el elenco habitual. Con un paralelismo cargado de simbolismo, recordó el último concierto de los Beatles para anunciar: “Ha llegado el momento de que los miembros de esta banda, que más que cantar dan el cante, se disuelvan para siempre”. Un mensaje que resonó como declaración de cierre definitivo de una etapa televisiva marcada por la irreverencia, la cercanía con la audiencia y el sello inconfundible de Telecinco.

Durante la emisión, el espacio activó La parrilla del adiós, una sección en la que espectadores desde ciudades como Madrid, Valencia, Córdoba, Bilbao o incluso La Habana agradecieron al equipo haber formado parte de su vida durante años. La conexión emocional con el público volvió a hacerse patente, en especial cuando una espectadora pidió el regreso del equipo: “Vamos a volver, no sabemos de qué manera… pero volveremos”, respondió Carlota Corredera. Horas después, reforzó esa idea en directo: “Hoy cerramos puertas, pero estoy convencida de que vamos a abrir muchas ventanas”.

Los excompañeros de Sálvame también quisieron participar en esta despedida coral. Kiko Hernández se conectó en directo y confesó: “Os va a echar mucho de menos la gente. No paro de recibir mensajes esta semana”. Por su parte, Lydia Lozano apareció en una conexión a pie de calle asegurando: “Trabajasteis con lo mínimo haciéndolo muy grande”. Kiko Matamoros, ausente desde diciembre, destacó que el programa “llegó a estratos sociales donde antes no estábamos” y calificó el proyecto como “un éxito profesional”.

La audiencia, sin embargo, no acompañó el cierre: No somos nadie se despidió con un discreto 1,5% de share, una cifra que no refleja el ruido emocional que generó entre fieles y detractores.

Como broche final, María Patiño pronunció unas palabras cargadas de gratitud: “Gracias a todos por ayudarme a crecer y darme una oportunidad. Nos habéis permitido fallar. Os voy a echar mucho de menos”. Acto seguido, la cámara ofreció un plano secuencia que mostraba el cierre del plató, simbolizando el final de una era que comenzó en Mediaset y que, pese a los cambios de cadena, nunca perdió su esencia.

No somos nadie se marcha con discreción de las parrillas, pero su espíritu –como dijo Carlota Corredera– ya busca nuevas formas de regresar.

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