Aunque ya la edición digital salense de LA NUEVA ESPAÑA ha dado cumplida información del evento celebrado este viernes por la familia del Bar Berlín al cumplirse los cincuenta años de su apertura, bien merecen una reiteración de los aplausos.
Palmira y Suso, padres de Jesús (Suso) y Víctor, homenajeados ayer por sus hijos, nueras y nietos, cuentan desde siempre con el cariño y respeto, no solo de los vecinos de Salas y concejo, también de los miles de transeúntes que por su establecimiento han pasado en estos cincuenta años, recibiendo de ellos siempre la mejor atención y trato, al igual que ahora hacen Víctor y Susana, y el resto de la familia.
La dedicación y compromiso de servicio que toda su vida han tenido Palmira y Suso, con clientes y no clientes, hacen que sean un referente comercial y social en Salas.
Ambiente en el local durante la celebración. / Cedida a LNE
La incorporación al negocio de Susana, igualmente representó un aporte de energía, iniciativa y arte, pues no en vano en todas cuantas fiestas significativas que se celebran en nuestra villa (Navidad, Carnavales, Mercado Medieval, Ferias y Fiestas patronales, etc.) nos hace disfrutar con sus extraordinarias obras de trabajos manuales a gran escala, vestuarios, decoración, etc. lo que se traduce en un realce para la villa y para el negocio.
El despliegue de medios y servicios puestos este viernes, de forma gratuita, a disposición de los cientos de personas que, a partir de las siete de la tarde se acercaron por el «Berlín» y las jaimas instaladas afuera para el evento, no es fácilmente encontrado en ningún sitio, pues desde los cortadores de jamón que no pararon de sacar platos bien surtidos, a las pulpeiras gallegas, que con sus cientos de tapas recién elaboradas hicieron hasta olvidar la climatología, pasando por todo tipo de bebidas, en cantidad y calidad, y sin faltar la amenización musical de unos estupendos mariachis, hicieron que el homenaje a Palmira y Suso, por parte de sus hijos, nueras y nietos, se extendiera también, de forma espléndida, a todos los vecinos de Salas y concejo, que hemos quedado sinceramente agradecidos y gratificados.
A vosotros, Palmira y Suso, por ser los especialmente homenajeados, pero también a vuestros hijos, nueras y nietos, os deseamos sigáis disfrutando muchos años, con salud y buen ánimo, del fruto de vuestro trabajo y saber hacer.
Un fuerte abrazo. Pepe.













