El Ejército de Estados Unidos investiga el uso de alimentos impresos en 3D como alternativa a las raciones tradicionales, con el objetivo de mejorar la logística, la nutrición y la aceptación de la comida en el campo de batalla.
El futuro de las raciones militares puede evolucionar hacia comidas impresas capa por capa, adaptadas a las necesidades de cada soldado y preparadas bajo demanda cerca del campo de batalla, según un estudio liderado por un científico de la Universidad de Columbia en Nueva York y que será publicado en la revista Future Foods en la edición de junio de 2026.
En concreto, el Ejército de Estados Unidos está probando alimentos impresos en 3D como alternativa a las tradicionales raciones MRE, con la promesa de producir comidas personalizadas y reducir la carga logística en el campo de batalla. Los investigadores del U.S. Army Combat Capabilities Development Command (DEVCOM) exploran la percepción de los soldados frente a estos alimentos y cómo la exposición práctica puede cambiar actitudes iniciales de rechazo.
Alimentos impresos en 3D: ¿el futuro de la nutrición en combate?
La investigación se basó en grupos focales y paneles sensoriales con personal militar, que probaron prototipos impresos y participaron en actividades de degustación y manipulación de muestras. Al inicio, muchos participantes asociaron la impresión 3D con productos artificiales o bloques de calorías sin gusto. Sin embargo, tras recibir información sobre la tecnología y probar muestras, la aceptación aumentó de forma considerable.
Entre los hallazgos más importantes está el papel de la apariencia y la forma: barras energéticas con diseños reconocibles, como relámpagos o inscripciones relacionadas, obtuvieron mejores valoraciones que formas planas y genéricas, según informa The Debrief.
Los soldados valoraron también los contrastes de textura, como por ejemplo exteriores firmes con interiores suaves, y sabores que recordaran snacks conocidos, un dato que sugiere que la familiaridad sensorial es clave para la adopción de alimentos impresos en 3D.
Las ventajas de la alimentación 3D: eficiencia logística y personalización nutricional
Para el Pentágono, la impresión 3D representa una oportunidad estratégica: en lugar de transportar comidas terminadas y pesadas, las unidades podrían llevar cartuchos de ingredientes estables y producir alimentos cerca del área de acción, adaptándolos a demandas nutricionales específicas, como más carbohidratos o cafeína en operaciones intensas, nutrientes de recuperación después de misiones o ajustes por intolerancias alimenticias. Esto reduciría espacio y peso en los despliegues.
Referencia
“It takes the identity out of the food”: Soldiers’ perceptions of 3D-printed food. Jonathan Blutinger et al. Future Foods (2026). DOI:https://doi.org/10.1016/j.fufo.2026.100906
A pesar de estas ventajas, la tecnología enfrenta algunos desafíos. El proceso de impresión todavía requiere tiempo y equipos que se deben operar de forma segura en condiciones hostiles, en tanto que la manipulación de ingredientes debe cumplir normas sanitarias militares. Además, existen resistencias psicológicas frente a comidas que se perciben como desconectadas de identidades culinarias familiares.
De esta manera, será imprescindible conjugar eficiencia logística con diseño sensorial y una comunicación cuidadosa: los especialistas recomiendan introducir poco a poco la tecnología en entrenamientos, para normalizar su uso y diseñar productos que conserven señales visuales y de texturas fácilmente reconocibles.













