El bitcoin atraviesa uno de sus momentos más delicados desde finales de 2024. La criptomoneda más grande del mundo se ha desplomado este viernes hasta mínimos de dos meses, en un contexto de salidas millonarias de fondos cotizados en Estados Unidos y un claro deterioro del apetito por el riesgo entre los inversores globales.
En las primeras horas de negociación en Asia, el bitcoin llegó a caer un 3,9%, hasta los 81.102 dólares, su nivel más bajo desde el pasado 21 de noviembre, prolongando una corrección que se aceleró durante la noche. Desde el máximo histórico alcanzado el pasado 6 de octubre, la criptodivisa acumula ya una caída superior al 34%.
La presión vendedora ha sido intensa. En las últimas 24 horas, se han liquidado más de 1.500 millones de dólares en posiciones alcistas en el conjunto del mercado cripto, según datos de CoinGlass, una señal clara de que muchos inversores estaban posicionados para un escenario que no se ha materializado.
Los ETF de bitcoin, en racha negativa histórica
Bitcoin cae / RECURSO
Uno de los factores clave detrás del desplome está en los fondos cotizados (ETF) de bitcoin al contado en Estados Unidos. Los 12 ETF listados encadenan ya tres meses consecutivos de reembolsos netos, algo inédito desde su lanzamiento en 2024. Si la tendencia se mantiene hasta final de enero, será la racha más prolongada de salidas de capital desde que estos productos existen.
En ese periodo, los inversores han retirado unos 5.700 millones de dólares de estos fondos, según datos recopilados por Bloomberg. El mensaje es contundente: el entusiasmo institucional que acompañó el debut de los ETF se ha enfriado de forma notable.
Incluso el iShares Bitcoin Trust de BlackRock, el mayor ETF de bitcoin del mercado y uno de los lanzamientos más exitosos de la historia de la gestora, ha perdido terreno frente al ETF de oro de BlackRock, que ahora lo supera en activos bajo gestión.
¿Adiós al «oro digital»?
El comportamiento reciente del bitcoin contrasta de forma cada vez más clara con el del oro y otros metales preciosos, que han subido con fuerza en las últimas semanas. En un entorno marcado por incertidumbre geopolítica y dudas macroeconómicas, los inversores están optando por activos refugio tradicionales, dejando a las criptomonedas en segundo plano.
Esta divergencia vuelve a poner en cuestión la narrativa del bitcoin como «oro digital». Medido en términos de oro, el valor del bitcoin se ha desplomado alrededor de un 60% desde los máximos de finales de 2024, una métrica que muchos analistas consideran clave para evaluar si realmente cumple esa función de reserva de valor.
«De repente, las criptomonedas ya no parecen una alternativa al dinero fiduciario ni una cobertura frente a políticas financieras poco responsables», explica Alex Kuptsikevich, analista jefe de mercados en FxPro.
Riesgo de nuevas caídas

La evolución del precio del bitcoin en los últimos días / INFORMACIÓN
Para algunos operadores, el movimiento actual no es solo una corrección puntual. El temor es que el bitcoin rompa el nivel psicológico de los 80.000 dólares, lo que podría desencadenar una nueva oleada de ventas.
«No me sorprendería ver al bitcoin moverse pronto en el entorno de los 70.000 dólares«, señala Adam McCarthy, analista de Kaiko. Si el precio cae por debajo de los 80.000 dólares antes del cierre de la semana, advierte, la menor liquidez típica del fin de semana podría amplificar los movimientos.
En la misma línea, Tony Sycamore, analista de IG Australia, considera que el rebote desde los mínimos de noviembre fue solo un rally correctivo dentro de una tendencia bajista más amplia. «La caída de anoche sugiere que la tendencia descendente se ha reanudado», afirma.
Un cambio de clima en los mercados
El retroceso del bitcoin llega en un momento en el que los mercados financieros están revisando sus grandes narrativas. Tras meses de euforia por la inteligencia artificial y los activos de riesgo, los inversores empiezan a exigir menos promesas y más resultados, y a refugiarse en activos con un historial probado.
Wall Street vivió ayer una de esas sesiones que marcan un cambio de tono. Las acciones tecnológicas se desplomaron con fuerza después de que las grandes compañías del sector dejaran claro que no tienen intención de frenar su gasto masivo en inteligencia artificial, incluso cuando crecen las dudas sobre si la demanda futura justificará semejante desembolso de capital. El resultado fue una venta generalizada que sacudió bolsas, materias primas y activos digitales.
Para el bitcoin, el mensaje es claro: mientras el dinero institucional siga saliendo y el oro siga brillando, la criptomoneda tendrá difícil recuperar su aura de refugio alternativo. Y, por ahora, el mercado parece dispuesto a poner a prueba hasta dónde llega la paciencia de los inversores cripto.
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