La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Murcia ha confirmado la sentencia de un juzgado de Lorca que condenó a un hombre a nueve meses de cárcel por dar una bofetada a su mujer en la vivienda que compartían.
Los hechos tuvieron lugar en marzo de 2025. Tal y como se lee en el relato de hechos probados de la sentencia, el procesado, de nacionalidad belga y sin antecedentes penales, inició una discusión con su pareja durante la cual «movido por una deliberada voluntad de menoscabar la integridad física de aquella, la empujó y propinó un golpe con la mano en la cara, que no llego a ocasionarle lesión objetivable«.
Además de los nueve meses(y un día) de prisión, la resolución le prohíbe aproximarse a menos de 300 metros de su víctima. Tampoco puede comunicarse con ella por medio alguno. Si lo hace, podría incurrir en un delito de quebrantamiento de condena.
El encausado recurrió. Consideró que se había vulnerado la presunción de inocencia, al dar a la mujer «total credibilidad», pese a que, según él, «se contradijo» e incluso llegó a decir que el golpe había sido involuntario.
Al rechazar su recurso, la Audiencia apunta que «la sentencia asume la versión de la denunciante por cumplir con los criterios jurisprudenciales para ser prueba de cargo suficiente. Así, la juzgadora no encontró causa de incredibilidad subjetiva, pues se advierte la moderación de su autora. A su juicio la víctima parecía refrenar cualquier comentario fuera de tono o contexto e incluso reconoció alguna laguna en sus recuerdos, como cuando dijo que no recuerda si ella empujó o si ella le cogió del pelo, que no puede considerarse una contradicción, como afirma el recurrente, ya que el hecho típico denunciado y base de la condena consistió en golpearla, no empujarla o tirarle del pelo».
El tribunal también destaca que no solo se basó en la versión de la víctima para condenar, sino en la de una vecina, a la que la mujer avisó y que bajó y la halló «como petrificada y tocándose continuamente la nariz, lugar donde dijo haber recibido el golpe», y en la de un agente a la que la víctima refirió haber sufrido un golpe por parte del individuo.















