La jornada empezó torcida en el Spotify Camp Nou. Y es que a los 4 minutos ya perdía un Barça que debía ganar y golear al Copenhague para evitar la repesca. El ambiente era frío y el viento terrible, lo que dificultaba la circulación del balón y hacía molesto disfrutar un partido vital para las aspiraciones del equipo de Hansi Flick. Estaba en juego poder descansar dos semanas sin partido intersemanal y evitar una eliminatoria de repesca, con el cansancio físico y mental que podría suponer. Pero el gol de Dadason ya puso la clasificación directa para el Top 8 complicada.
El Barça empezó a remar con más corazón que cabeza pero no pudo ni empatar en la primera parte porque entre el larguero, que repelió un chutazo de Eric Garcia, y el portero visitante, que tapó el resto de disparos azulgrana que fueron entre palos, le fue imposible. Se llegó al descanso con 0-1 perdiendo el Barça y decimotercero en la clasificación, y con el Real Madrid perdiendo por 2-1 en Da Luz ante el Benfica pero clasificado aún en la quinta posición y, por tanto, sin tener que disputar el playoff. Además, Eric tuvo que quedarse en el vestuario mareado por un golpe en la cabeza. Al menos no granizaba, como ante el Oviedo… Algo es algo.
Pero comenzó la segunda parte y todo empezó a cambiar. El Barça se enchufó y Lewandowski firmó el empate a los tres minutos del inicio. Marc Bernal, que salió por Eric, le dio más agilidad a un equipo al que Flick espoleó en el descanso. Lamine Yamal marcó el 2-1 en el 60’ y Raphinha dio la tranquilidad con el 3-1 en el minuto 69. La afición del Barça ya celebraba la clasificación para el Top 8 y, entonces, ya se giró la mirada hacia Lisboa, donde el Madrid perdía por 3-2 en el campo del Benfica pero aún evitaba el playoff. Pero entonces, en el minuto 94 del partido del Barça, el Sporting de Lisboa marcó en San Mamés para ponerse por delante 2-3 y desplazar al Madrid fuera del cuadro de honor. Ahí el Spotify Camp Nou estalló, dejando claro que muchos espectadores estaban pendientes de sus radios y de sus móviles.
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A los merengues les hacía falta un gol para volver al Top 8, el mismo que necesitaba el Benfica para seguir vivo e ir a la repesca. Y en el minuto 98 de Da Luz, ya con pocos culés en el Camp Nou, llegó el gol de cabeza de Trubin, el portero del Benfica, que certificaba la derrota blanca y su caída al playoff. Quedaban pocos culés pero sus alaridos de alegría fueron épicos. Ya se sabe, un KO del Madrid siempre sienta bien a los culés. Y si Arbeloa está por medio, aún más.














