Pasar de “está bien para el día a día” a “me planteo viajar con él” suele depender de una cifra. En el caso del Mini Countryman E, esa cifra está en los 501 kilómetros de autonomía eléctrica (WLTP). Es el dato que marca esta actualización técnica —prevista para marzo de 2026— y el que cambia la conversación: no tanto por convertirlo en un coche de récord, sino por situarlo en una zona donde las escapadas y los trayectos largos dejan de ser una excepción.
La marca pone el foco en una combinación de mejoras que, sumadas, mejoran la eficacia del Countryman E. La pieza central es un nuevo inversor de carburo de silicio (SiC), pensado para que la conversión de energía sea más eficiente y reduzca pérdidas. A esa base se añade un aumento de la capacidad neta del sistema de alta tensión, que pasa a 65,2 kWh. Todo ello se traduce en más energía “utilizable” para rodar. A su vez, los cojinetes de las ruedas con fricción reducida en el eje delantero buscan rebajar resistencia a la rodadura y afinar el conjunto.
Mini Countryman E / Bernhard Filser
El resultado es ese hasta 501 km WLTP para el Countryman E. Y, de paso, la marca también concreta la cifra del otro eléctrico de la gama: el Mini Countryman SE All4 se queda en hasta 467 km (WLTP). Dos autonomías que apuntan al mismo objetivo de estirar el margen real de uso y reducir la sensación de estar siempre calculando la siguiente parada.
En ese terreno, la carga rápida es el segundo pilar sobre el que se basa la mejora del Countryman eléctrico. Con recarga rápida en CC, el este Mini puede pasar del 10 al 80% en menos de 30 minutos. Es decir, menos tiempo enchufado; más tiempo rodando.
Ahora bien, el Countryman no solo quiere ser más eficiente, sino también más práctico. Mini habla de un interior generoso y concreta una cifra que sí es útil para familias y para quienes cargan media casa el fin de semana: un maletero variable de hasta 1.450 litros. Es el tipo de número que, junto a la autonomía, dibuja el perfil del SUV compacto para vida diaria, pero con aspiración de ser el primer coche de una casa.

Mini Countryman E / Bernhard Filser
La parte estética se distingue con el acabado específico, Favoured Trim, con detalles como: Blazing Blue para la carrocería, techo y carcasas de retrovisores en plata brillante, y llantas de aleación de 20 pulgadas con diseño Windmill Spoke. A esto se suman optimizaciones aerodinámicas que tienen traducción directa en la eficiencia: un coeficiente aerodinámico (Cd) de 0,26. Por dentro, el elemento protagonista es la pantalla OLED central de 24 cm, desde la que se gestionan tanto infoentretenimiento como sistemas de asistencia. Aquí aparece otra promesa relevante, como es la conducción autónoma hasta nivel 2, con el argumento de sumar seguridad y confort.














