Marcus Rashford tiene un feeling especial con la Champions esta temporada. El inglés terminó la primera fase de la competición como el futbolista con más goles producidos (9) de la plantilla del Barça. En total, cinco goles y cuatro asistencias y la sensación de que, puede brillar o desaparecer en un partido, pero su derecha siempre suma números.
Ante el Copenhague fue suplente pero dio un impulso al equipo cuando salió a la segunda mitad. Suyo fue el cuarto gol del equipo con un lanzamiento de falta, la enésima demostración de que tiene uno de los golpeos especiales del equipo. Hacía 22 meses que el Barça no marcaba un gol de estas características y el inglés demostró que es un especialista.
Lo celebró tímidamente el británico que, una vez terminado el encuentro, desveló que no jugó ni un minuto ante el Oviedo por una sobrecarga. Una situación inédita porque hasta el domingo el único partido que se había perdido esta temporada había sido ante el Athletic por culpa de un proceso febril.
La temporada del inglés se puede dividir en dos etapas: una con Raphinha lesionado y otra con el brasileño disponible. En la primera se convirtió en un fijo en las alineaciones como extremo izquierdo. En la segunda, tiene que tratar de tener un impacto en los partidos sobre todo saliendo desde el banquillo. Flick prefiere llamarlos «finishers» que suplentes y Rashford es el primero que sabía que este momento llegaría y que no fichaba por el Barça para ser indiscutible.
A pocos días para terminar enero, Rashford ya está cerca de los dobles dígitos: 9 tantos y 10 asistencias. Un total de 19 goles producidos que han hecho que el club tenga la intención de intentar su fichaje -esta cedido- este verano.
El inglés está demostrando una capacidad formidable para hacer números, a pesar de ser en ocasiones un jugador algo inconsistente. A diferencia de Raphinha, un jugador permanentemente activado, Rashford parece oscilar entre dos estados: on/off. Cuando el equipo lo conecta con el balón, se enciende pero, cuando la pelota no está cerca de él, parece estar en modo ahorro.
Los grandes retos de Rashford: «Me ha llevado un tiempo aprenderlo»
Rashford ha tenido que adaptarse a un estilo y un rol muy diferente al que tenía al United. Sus dos grandes retos están siendo marcar diferencias con menos espacios que en la Premier y ser constante en el trabajo defensivo, el aspecto donde tiene mayor margen de mejora.
El inglés es consciente de que el trabajo de los delanteros sin balón es clave para que funcione el estilo de Flick. Cuestionado sobre si es demasiado riesgo jugar con la línea avanzado, fue tajante tras la victoria ante el Copenhague.
«Creo que los que jugamos arriba tenemos que presionar las zonas de balón lo mejor posible porque el problema es cuando el rival tiene tiempo con el balón para pensar el pase y ver los movimientos de nuestra defensa; y si les damos tiempos ellos pueden desajustar nuestra defensa y esto es fútbol. Pero es nuestra forma de jugar: nos da intensidad a njuestro juego y creo que cuando imprimimos esa intensidad, es difícil para los rivales», empezó diciendo, antes de admitir que para él está siendo un proceso.
«Me ha llevado un tiempo acostumbrarme: no puedes dejarles tranquilos con el balón: tienes que hacer una presión constante y es diferente de lo que hacía antes. Pero este es el estilo de nuestra manera de defender y cuando funciona es realmente bueno».














