Durante estos días se prevén lluvias de manera generalizada en toda España, si bien en algunas zonas más que en otras. Aunque es necesaria, no deja de entorpecer un poco el desarrollo del día a día y causar algún que otro inconveniente, por pequeño que sea.
Por ejemplo, tanto a la hora de conducir como a la de mantener el coche en buen estado. Y es que la lluvia puede afectar a la apariencia y al mantenimiento del coche, dejando manchas en la carrocería, acelerando la corrosión e incluso mermando la visibilidad y, por ende, la seguridad vial.
Cómo evitar las gotas en los retrovisores
Una consecuencia muy molesta de la lluia es que deja gotas de agua en los retrovisores. Un consejo para evitarlas son los tratamientos hidrofóbicos con productos que hacen que el agua se deslice y no se adhiera a las superficies. Aplicar este tipo de recubrimiento en parabrisas y retrovisores no solo mejora la visibilidad al conducir bajo la lluvia, sino que también evita la acumulación de gotas que pueden dejar manchas difíciles de eliminar.
En su modalidad casera, mezclar una gota de jabón líquido con algo de agua y aplicar una capa fina en el espejo retrovisor, puliéndola cuando se seque con un paño suave, formará una capa hidrofóbica que hará muy bien el apaño. Eso sí, solo dura unos pocos días.
En lo que se refiere a la carrocería en general, aplicar cera para coches sigue siendo uno de los mejores aliados contra la lluvia. Aplicar una capa de cera antes de la temporada de lluvias ayuda a que el agua no se adhiera a la pintura y protegerá la superficie de posibles corrosiones. Además, facilita la limpieza posterior, evitando que la suciedad se fije en la carrocería. Recuerda que, incluso en periodo de lluvias, es importante lavar el coche regularmente.
Seca el coche para evitar manchas
Algo importante a tener en cuenta es que, una vez que el coche se ha mojado, es importante secarlo correctamente para evitar marcas de agua permanentes. Los paños de microfibra o incluso los sopladores de aire son herramientas muy útiles, especialmente en zonas donde el agua es dura.
Lavar el coche regularmente con productos adecuados para agua de lluvia y revisar sellos de puertas y burletes ayuda a evitar filtraciones y corrosión. Mantener una rutina de limpieza y mantenimiento asegura que el coche se mantenga en buen estado durante toda la temporada de lluvias y facilita la aplicación de ceras o recubrimientos protectores.











