Las energías limpias no solo se expanden a un ritmo realmente asombroso en el planeta, sino que cada vez van perfeccionándose técnicamente, con innovaciones que las hacen más eficientes. En el caso de la energía eólica, China acaba de protagonizar una nueva hazaña de la ingeniería al poner en marcha una megaturbina volante, es decir, que flota en el aire y, además, tiene unas dimensiones gigantescas. Los resultados prometen ser espectaculares.
El denominado sistema S2000 SAWES, acrónimo de Sistema Eólico Volador de Generación de Energía en la Estratosfera, constituye la primera turbina eólica diseñada para funcionar a grandes altitudes, lo que le permite aprovechar los fuertes vientos (y más constantes) que soplan en esa zona, frente a los más débiles e irregulares de la superficie.
Estructura gigantesca
Es un ingenio verdaderamente aparatoso, con nada menos que 60 metros de longitud y 40 de anchura. Se trata de una estructura hinchable, que puede inflarse totalmente en tan solo ocho horas y, por tanto, es relativamente fácil de transportar de un lugar a otro hasta su emplazamiento definitivo.
Según ha explicado el CEO de la empresa que ha desarrollado este sistema, Dun Tianrui, actualmente esta turbina permite generar en una hora suficiente electricidad para cargar por completo treinta vehículos eléctricos de alta gama desde cero.
A principios de enero, cuando se hizo la primera prueba de la turbina, el S2000 solo tardó media hora en alcanzar la altura prevista para su funcionamiento y generó 385 kilovatios hora, logrando, por primera vez en la historia en este tipo de dispositivos, conectarse a la red eléctrica para verter su energía.
La estructura, dentro de un hangar / sawes
En realidad, S2000 funciona como si fuera un dirigible, hecho que, junto con su fácil y rápida logística de despliegue, le permite usarse en zonas remotas o escasamente pobladas donde no es viable la construcción de las convencionales turbinas sobre pesadas columnas, que requieren grandes cantidades de hormigón e infraestructura industrial.

La turbina, en pleno funcionamiento / sawes
Este sistema de turbina hinchable tiene su origen en Qian Xuesen, el ingeniero chino que fue cofundador del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, hace ya muchas décadas. En los años treinta, Qian se exilió en EEUU y formó parte del grupo de creó la base de la astronáutica estadounidense, pero con la ‘caza de brujas’ anticomunista del macartismo, fue deportado a China en 1955, donde fue el impulsor del programa espacial de dicho país, que con el tiempo darían lugar a los cohetes Larga Marcha.













