Francisco Camps no quiere ni oír hablar de Madrid, donde parece que el president y actual líder del PPCV, Juanfran Pérez Llorca, ve más sencillo encontrarle acomodo tras una hipotética victoria de Alberto Núñez Feijóo en las próximas elecciones generales.
Este miércoles, durante un acto en la capital, Llorca ha señalado que «es difícil ofrecerle algo a un señor que lo ha sido todo» en la Comunitat Valenciana, pero ha apuntado que «en la medida que recuperemos el Gobierno de España encontraremos una buena solución para el expresident Camps». Unas declaraciones con las que desliza una posible oferta al expresident para darle cobijo en esa estructura del Ejecutivo nacional o en el sector público.
El jefe del Consell no ha concretado el cargo que le plantearían, pero no parece que haga falta porque la respuesta es un «no» rotundo. Desde el entorno del expresident dan portazo a esa propuesta y dejan claro que Camps «no se mueve de Valencia», sea cual sea el puesto en el que pueda estar pensando Llorca.
No se mueve, pero tampoco va a parar en su batalla por volver a la primerísima línea política. La jefa de campaña del expresident, Inés Peiró, avisa de que no cejará en su empeño de pelear por la presidencia del partido y de la Generalitat, y que esa operación no se desactivará con ofrecimientos de este estilo.
«Camps se queda a luchar por la presidencia del partido y de la Generalitat, venga lo que venga y como venga», remarca Peiró, rechazando de plano cualquier vía intermedia que no pase por la celebración del congreso del PPCV, que Génova mantiene en el congelador pese a la interinidad de Pérez Llorca para no agitar el avispero tras la convulsa salida de Carlos Mazón.
La concejal de la Pobla de Vallbona descarta que Camps tire la toalla incluso ante un adelanto de las generales y una victoria de Feijóo antes de que se celebre ese ansiado congreso regional, un escenario que permitiría a Llorca tentar al expresident con algún cargo de responsabilidad en Madrid.
Camps lleva más de un año, tras su exoneración judicial definitiva, embarcado en una operación retorno que ha ido escalando con el paso del tiempo. Primero se postuló para liderar el partido y, hace algunos meses, dio el paso y anunció su intención de volver a pelear por el Palau de la Generalitat. Desde entonces, se ha convertido en una piedra en el zapato tanto de Feijóo como de Llorca, a quienes reclama con insistencia esa celebración del congreso del PPCV.
El expresident, que reclama dinamizar el partido, ha confrontado en las últimas semanas con Llorca, algo que nunca llegó a hacer con Mazón pese a su cuestionamiento por la gestión de la dana. Inmune a las encuestas, Camps dice estar capacitado para devolver al partido a las mayorías absolutas de inicios de los 2000 y ha criticado abiertamente a Llorca por no considerar viable ese escenario.
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