Necesitaba el Atlético de Madrid ganar, a poder ser goleando. Pero ni lo uno ni lo otro. El conjunto rojiblanco se dejó remontar frente al Bodo/Glimt para no solo quedarse fuera del ‘Top-8’, sino además descender hasta la decimocuarta posición. Adelantó Sorloth a los rojiblancos y, tras un gol inexplicablemente anulado a Julián Álvarez, Sjovold y Gogh le dieron la vuelta al encuentro para mandar a los de Simeone a la ronda extra de dieciseisavos de la Champions.
No era precisamente el Bodo/Glimt el rival más propicio para cosechar una amplia diferencia de goles. De hecho, los noruegos demostraron en los primeros 10 minutos que el repaso que le endosaron al Manchester City no fue un espejismo. Ya a los tres minutos sacó Giménez bajo palos con el hombro lo que era un gol cantado de los visitantes, tras una gran triangulación en el área culminada con una ‘picadita’ a Oblak.
Buen susto el que se llevó el Atlético, que un minuto después dejaba que Gogh se plantase solo en el mano a mano ante el esloveno. Esta vez la mandó alta, en lo que era una ocasión todavía más clara tras un inexplicable regalo de Koke en la frontal.
Reacción, polémica y decepción
Pero el Atlético es mucho Atlético. Le costó, pero terminó despertando el cuadro rojiblanco, con un Sorloth estelar en el juego aéreo. La primera del noruego -clarísima al segundo palo- se la sacó sobre la línea el portero, pero no la segunda. Centró Hancko desde la izquierda y Sorloth se elevó ante su par aprovechando su poderío físico para colocarla de cabeza ajustada al palo (1-0). Antes ya había marcado Baena, pero el colegiado anuló el gol por un fuera de juego muy justo.
Sorloth adelantó al Atlético. / AP
En una jornada de infarto en el Metropolitano tampoco iba a faltar la polémica. Llegó en el 18′, cuando Baena cazó un rechace y su remate tocó en un defensor. Señaló portería el árbitro en primera instancia, pero corrigió inmediatamente para dar córner. Y ahí, el más listo de la clase, Julián, sacó rápido para anotar olímpicamente el segundo mientras protestaban los noruegos. No lo dio por válido el colegiado, en una decisión totalmente incomprensible.
Y del posible 2-0… al 1-1. Perdonó y perdonó el Atlético, sobre todo Nico González, y terminó pagándolo caro. En una acción aislada, el Bodo se aprovechó de la fragilidad defensiva rojiblanca y Sjovold remató solo al punto de penalti para empatar el duelo al descanso, aunque posteriormente el propio Nico y Julián fallaron lo infallable en sendos testarazos y Barrios se topó con el larguero en el añadido.
El Atleti, impotente
Si la primera mitad fue decepcionante, el arranque de la segunda no iba a ser mejor. Entró frío el Atlético, sin generar prácticamente nada, hasta que el Bodo/Glimt iba a culminar su remontada en una jugada embarullada en el área. Hasta cuatro remates permitieron en área pequeña, uno de ellos salvado por Oblak con la cara. Pero a la cuarta fue la vencida: Hogh no perdonó.
Se volcó entonces el Atlético en ataque. Las tuvo de todos los colores Sorloth, esta vez negado de cara al gol frente a un gran Khaikin. Tampoco tenía esa pizca de suerte Almada, que primero la mandaba al lateral de la red y luego no alcanzaba por centímetros un envío al segundo palo. Quien no apareció demasiado fue Julián Álvarez, hasta que lo probó buscando la escuadra. Sin éxito la ‘Araña’. Y el Atlético, condenado a la ronda extra, donde se medirá a Brujas o Galatasaray.









