Hace mucho tiempo que el banquillo del Manchester United es un lugar inestable, donde la incertidumbre se apodera de aquel que está en el cargo y donde la mayoría de entrenadores han carecido de continuidad.
La situación con el banquillo de Old Trafford, en uno de los clubes más grandes y con más historia de la Premier, preocupa mucho a la afición de los ‘red devils’. Cuando parecía que el equipo llegaba a tener algo de estabilidad con Amorim al frente del equipo por segunda temporada consecutiva, llegaba el fulminante cese del técnico portugués.
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Pues bien, parece que esa estabilidad o, mejor dicho, esa ilusión ha llegado con el regreso de Carrick al banquillo de Old Trafford. Y decimos regreso porque no es la primera vez que ejerce como técnico interino. Ya le tocó hacerlo tras el cese de Solskjaer en la temporada 21/22, en el que tuvo que estar al frente del equipo y en la que cosechó una victoria frente el Villarreal de Emery en Champions a domicilio (0-2), un empate frente al Chelsea en Stamford Bridge y (1-1) y una victoria en Old Trafford frente al Arsenal de Arteta (3-2), convirtiéndose en la despedida perfecta para la leyenda del club.
Lo cierto es que si juntamos el gran rendimiento que tuvo y el nivel actual del equipo, con las dos victorias a domicilio frente a Arsenal y Manchester City, podemos empezar a poner sobre la mesa que Carrick podría ser la solución para el banquillo del Manchester United. Estas dos victorias frente a los dos equipos más en forma de la Premier ponen de manifiesto que el equipo de Carrick ha vuelto a competir de lo lindo y la leyenda del club ha levantado el ánimo del equipo y de los aficionados.
No sabemos qué pasará en el futuro, pero puede haber quien piense que la solución a los problemas del equipo puede estar en casa y quien mejor para dirigir al equipo que una leyenda que conoce desde dentro la gran historia e idiosincrasia del club.













