«El ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor, todo el mundo merece una segunda oportunidad«. Estas solemnes palabras pueden sonar vacías de significado cuando las pronuncia un tertuliano de segunda, pero en boca de Maixabel Lasa dibujan una imagen muy distinta, cargada de compasión, perdón y redención.
La exdirectora de la Oficina de Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco es también viuda de Juan María Jáuregui, exgobernador civil de Gipuzkoa y dirigente socialista asesinado por ETA el 29 de julio del año 2000. Su trayectoria personal está marcada por el dolor, pero también por una firme apuesta por el diálogo y la reparación.
Esta tarde, junto al abogado Eduardo Santos Itoiz, consejero-secretario del Consejo de Navarra, Lasa ha defendido en el Colegio de Abogados de Palma la justicia restaurativa como un camino hacia la comprensión y el cierre emocional en la mesa redonda titulada ‘Maixabel: un testimonio real de justicia restaurativa’.
La mesa redonda ‘Maixabel: un testimonio real de justicia restaurativa’ / Guillem Bosch
En 2011, Maixabel Lasa se reunió con el exetarra Luis Carrasco y en 2014 con Ibon Etxezarreta, ambos implicados en el asesinato de Juan María Jáuregui, quienes le pidieron perdón en la prisión de Nanclares de Oca en el marco de estos encuentros restaurativos. Los dos habían roto previamente con la organización terrorista. «Fueron ellos quienes quisieron hablar conmigo«, explica Lasa, quien ha subrayado en numerosas ocasiones que su marido habría estado de acuerdo con este proceso, convencido de que el diálogo era una vía necesaria para poner fin a la violencia. «Ha sido más curativo que una condena de treinta años«, sentencia.
El abogado Eduardo Santos Itoiz explica que la justicia restaurativa es un proceso todavía poco conocido que sitúa a las víctimas en el centro. Señala que, con la excepción de Navarra, País Vasco, Andalucía y Catalunya, este modelo está poco desarrollado en el conjunto del Estado español. «Es justicia para las víctimas y se busca que el agresor asuma una mayor responsabilidad«, explica Santos.
«Cuando has hecho algo tan extremo como matar, deshacerte de todas las capas de justificación que te han llevado hasta ahí es un proceso muy lento y muy doloroso«, añade.
La historia de Maixabel Lasa fue llevada al cine en la película Maixabel, dirigida por Icíar Bollaín y ganadora de tres premios Goya. La protagonista subraya que este proceso contribuye a la recuperación de las personas implicadas: «Las personas con las que hablé no son las mismas que cometieron el atentado; se han convertido en otra gente. Este proceso ayuda a la rehabilitación».
Santos explica que la justicia restaurativa busca actuar alejándose de las visiones puramente punitivas del procedimiento penal. Añade que el sistema penal actual, aunque persiga la rehabilitación, termina dejando al condenado aislado en la cárcel, despojado de casi todo. «Se convierte en un esclavo de sus propios demonios«, señala, y recuerda que un proceso restaurativo sirve precisamente para «volver a humanizarlo«.
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