Un esquiador español murió este lunes en una avalancha en la municipalidad de Tignes (sureste), en los Alpes franceses, según confirmaron a la prensa los responsables de la estación de esquí donde tuvo lugar el incidente.
El fallecido formaba parte de un grupo de esquiadores que circulaba fuera de las pistas y desencadenaron el alud en una zona situada a unos 2.000 metros de altitud, alrededor de las 14.30 horas (13.30 GMT).
Se trata de un área fuera de pista muy conocida por los aficionados, dentro del dominio esquiable de Tarentaise, y los esquiadores estaban equipados con el material necesario para hacer ese tipo de travesías, según confirmó el director de pistas de la estación, Olivier Jouty, en declaraciones recogidas por el medio público France Bleu.
Entre esas herramientas, Jouty mencionó en especial que estaban preparados con aparatos DVA (Detector Víctimas Avalanchas), que emiten señales capaces de superar la capa de nieve que el afectado tenga encima en caso de quedar sepultado.
El esquiador que ha muerto, de una cincuentena de años, fue arrastrado por la avalancha y, aunque fue rápidamente localizado por los rescatistas, no pudo ser reanimado y fue declarado fallecido poco después.













