El Sodebo Ultim 3 cruzaba la línea de llegada en situada entre Ushant y Lizard Point a las 7 horas, 46 minutos y 55 segundos de esta mañana de este domingo día 25 de enero, con lo que rebajaba así en casi 13 horas el récord de la vuelta al mundo y de esta forma se convierte en el nuevo poseedor del el Trofeo Julio Verne.
El trimarán francés completa la circunnavegación sin escalas en 40 días, 10 horas, 45 minutos y 50 segundos, firmando una gesta histórica de la vela oceánica.
Ese es el nuevo tiempo de referencia para dar la vuelta al mundo sin escalas ni asistencia. El Sodebo Ultim 3 ha inscrito su nombre en la leyenda de la vela al establecer un nuevo récord absoluto y conquistar el Trofeo Julio Verne, uno de los desafíos más codiciados y exigentes del deporte náutico.
El récord anterior, establecido en 2017 por el IDEC Sport, que contaba entonces con el catalán Álex Pella a bordo era de 40 días, 23 horas, 30 minutos y 30 segundos.
El objetivo inicial del equipo francés era bajar de la barrera psicológica de los 40 días, un reto que estuvo al alcance durante buena parte del recorrido. Sin embargo, el tramo final por el Atlántico Norte se convirtió en una auténtica batalla contra los elementos.
La borrasca Ingrid azotó al trimarán con rachas de viento superiores a los 50 nudos y olas cercanas a los 10 metros, precisamente en un ángulo especialmente peligroso para los multicascos.
Sin margen para buscar refugio y con una ventaja insuficiente, Thomas Coville y su tripulación tuvieron que afrontar tres días infernales, navegando en las condiciones más extremas que el barco había experimentado jamás, con el riesgo constante de que todo el esfuerzo acumulado se viniera abajo a escasas millas del final.
El Trofeo Julio Verne ha evolucionado de forma espectacular desde que en 1993 el trimarán Commodore Explorer estableciera el primer récord oficial con 79 días, 6 horas y 15 minutos a una media de 14,39 nudos.
El Sodebo Ultim 3 ha recorrido 28.315 millas náuticas (52.440 km) a una velocidad media de 29,17 nudos, más del doble que aquel primer registro.
Tras seis años persiguiendo este sueño —con intentos frustrados en 2020 y 2024 por daños sufridos en el océano Índico—, el proyecto francés encontró por fin su momento. La salida se produjo el 15 de diciembre de 2025, aprovechando una ventana meteorológica favorable, y la llegada se certificó al cruzar la línea imaginaria entre el faro de Créac’h y el de Lizard Point.
La gesta lleva la firma de Thomas Coville, acompañado por Benjamin Schwartz, Frédéric Denis, Pierre Leboucher, Léonard Legrand, Guillaume Pirouelle y Nicolas Troussel, quienes han superado icebergs, temporales antárticos y borrascas atlánticas en un trofeo sin reglas: sin límite de tripulación, sin fecha fija de salida y con total libertad en la elección del barco.










