Kiko Rivera ha estallado por lo ocurrido en las últimas horas con su pareja. Y lo hace al poco del regreso de su exmujer Irene rosales de unas románticas vacaciones ne roma junto a su nuevo novio. Tl y como informa el programa ¡Vaya fama!, de Telecinco, Kiko Rivera y su novia Lola García disfrutan de un viaje romántico en Nueva York, sobre el cual han compartido numerosas instantáneas en sus redes sociales. Un viaje que se ha visto ensombrecido por la polémica que rodea a Lola, quien en los últimos días se ha situado en el punto de mira de la crónica social, debido a las informaciones que han salido a la luz sobre ella y la supuesta gran deuda económica que se le atribuye.
El pasado miércoles 21 de enero, Miguel Frigenti desvelaba en ‘El tiempo Justo’ que la novia de Kiko Rivera había recibido una orden de desahucio en 2021 por impago del alquiler de un antiguo local, en el que abrió una escuela de danza en 2012. Según comentaba el colaborador, el dueño del local se habría visto obligado a acudir a las autoridades tras no llegar a un acuerdo con ella. Una deuda que ascendería a 32.000 euros. El hijo de Isabel Pantoja se ha visto obligado a interrumpir sus idílicas vacaciones en Nueva York para salir a defender públicamente a su novia tras todas las informaciones que han salido sobre sus presuntos problemas económicos. Lo ha hecho a través de sus redes sociales en una publicación en la que ha cargado duramente contra la prensa: «Mi novia no ha hecho nada más que enamorarse y aún así parece suficiente para que algunos intenten echar por tierra toda una vida de trabajo, esfuerzo, disciplina y talento. Parece que nadie puede enamorarse de mí sin tener que pagar un precio injusto. Amar nunca debería ser un acto castigado”, sentenciaba en sus redes Kiko Rivera.
Todo esto ocurre, mientras que Irene Rosales, exmujer de Kiko Rivera, acaba de volver de un romántico viaje en París junto a su novio Guillermo. La madre de las dos hijas del DJ se negaba a hacer declaraciones respecto a la polémica de la nueva novia de su pareja y explicaba que su viaje había sido un «regalo de reyes».













