El presidente del PP, Álvaro Queipo, presentó este sábado en Oviedo una proposición de ley de Vivienda «diametralmente opuesta a la de IU y el Gobierno de Barbón», y que pone el acento en medidas como la reconversión para vivienda de equipamientos y edificios públicos, fomentar el alquiler «dando garantías» a los propietarios, alquiler con opción a compra de vivienda protegida, bajada de impuestos y avales públicos para que las hipotecas lleguen al total del precio.
Con este plan pretenden revertir la escasez de oferta y subida de precios que impiden a los asturianos acceder a la vivienda y truncan proyectos personales como tener hijos o instalarse en Asturias. Los datos están ahí: el precio de la vivienda se ha incrementado en el último año un 13,5 por ciento, y el del alquiler, más del doble, un 33 por ciento.
En vez de aumentar la oferta, añadió Queipo, IU, con «el aval del presidente Barbón», propone «más sectarismo, más estructuras, más registros, más observatorios, más burocracia, más trabas y más sanciones». Para Queipo, la ordenación propuesta por IU pretende dar más armas a la administración para intervenir el mercado, convierte el mercado de la vivienda en «terreno ideológico».
Frente a esto, el PP propone actuar en dos ámbitos: aumentar la oferta de vivienda por un lado, y por otro, hacer que sea más asequible, todo ello «con seguridad jurídica, trámites claros y colaboración con ayuntamientos y sector privado, y sin crear nuevos organismos ni chiringuitos». Para poner más vivienda en el mercado, el PP propone crear una bolsa pública digital de suelo para vivienda protegida, en coordinación real con los ayuntamientos; un registro de contratos de alquiler y depósito de fianzas, para conocer cómo evoluciona el mercado del alquiler en Asturias; habilitar vivienda protegida en ámbitos que hoy no son reesidenciales cuando sea viable sin recalificaciones de facto, en concreto, suelo o edificios públicos infrautilizados, suelo destinado a usos turisticos, que pueden convertirse en vivienda con límites claros; compatibilizar vivienda protegida en equipamientos públicos, garantizando siempre el servicio público; la reconversión de edificios públicos en vivienda protegida, mediante rehabilitación o sustitución edificatoria; incentivos urbanísticos para que la vivienda protegida sea viable, con aumentos acotados de edificabilidad y densidad cuando el proyecto tenga una dimensión relevante para vivienda protegida; marco estable y certidumbre, actualizando el precio básico de vivienda protegida con una revisión anual y con la reevisión de coeficientes y clasificación territorial para evitar parones, discrecionalidad y desajustes que hoy están parando promociones.
Por otr lado, para facilitar el acceso a la vivienda, Queipo propuso al alquiler con opción de compra de vivienda protegida; bajada de impuestos vinculados a la vivienda «para dejar de encarecerla desde la administración», con reducciones en el impuesto de transmisiones partrimoniales, con un apoyo reforzado en zonas en riesgo demográfico y para menores de 35 años y víctimas de violencia; supresión de sucesiones y donaciones para los parientes más cercanos (grupos I y II); y finalmente avales públicos para que las hipotecas cubran el total del precio de la vivienda. «Todo justo en la dirección contraria de lo que ha presentado IU en el Gobierno, lleno de sectarismo».
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