De Franco Mastantuono se espera más de lo que es. Él mismo rechaza comparaciones y falsas expectativas, y reconoce que en sus seis meses en el Real Madrid no ha estado “ni cerca” de lo que puede hacer, pero que lo da por bueno porque le sirve “para aprender”. Ante el Mónaco hizo el mejor partido desde que llegó al equipo después de superar una lesión que frenó su continuidad.
El mejor aval es su juventud. Tiene solo 18 años, pero sorprende su madurez y descubre que es gracias a tener “un círculo íntimo muy lindo” que le cuida, que le “quiere” y él “a ellos” para ser “feliz”. Ese equilibrio es clave en su crecimiento y siempre haciendo un análisis tan realista como sensato: “No han sido mis mejores partidos, mis mejores meses, pero sé que se va a venir una mejor versión de mí”.
De más a menos
Xabi Alonso dio la alternativa al argentino. Fue titular en 9 de los primeros 14 partidos del equipo, dejando detalles pero sin alcanzar las altas expectativas levantadas. Una lesión frenó su presencia en el once, para perder esa condición de fijo hasta la llegada de Arbeloa. El salmantino ha recurrido a él con Brahim en la Copa de África y con Rodrygo lesionado, para aprovechar la oportunidad y mostrar esa versión que todos están esperando.
Mastantuono en plena celebración del gol al Mónaco / AP
Marcó su primer gol en la Champions ante el Mónaco, el tercero desde que defiende la camiseta blanca, e inició la jugada del primer tanto que marcó Mbappé para romper el equilibrio. A eso sumó un partido convincente respondiendo a lo que Arbeloa pidió a sus jugadores, ser verticales. El argentino asumió el reto para ser la pesadilla de su marcador, Zakaría, que acabó viendo la amarilla en su afán de pararlo.
Ni es Messi, ni es tan malo
«Entiendo las críticas”, asegura, y explica que convive con ellas “desde pequeño” porque se empezó a hablar muy pronto de él: “Pudieron decir cosas como que era el nuevo Messi… y pudieron decir cosas como que era un desastre y la peor compra del Real Madrid. No me creo que soy Messi y nunca voy a ser Messi, pero tampoco me creo que sea la peor compra del Madrid”, sentenció para dejar claro que sabe dónde está.
Mastantuono ha cambiado el rol que tenía en River Plate, que jugaba al ritmo que él marcaba. Está en esa fase de aprendizaje de un cambio de rol, de entender que ahora es él el que debe ponerse al servicio del equipo, y saber qué necesita de él para encajar en el puzle. Es consciente de que va a tener competencia, sobre todo con el regreso de Rodrygo a su mejor versión, pero tampoco tiene prisa porque confía en su potencial y en que tiene tiempo para demostrar el futbolista que lleva dentro.







