Claudio Giráldez compareció en la sala de prensa de Balaídos feliz por la consecución de la clasificación matemática para la siguiente ronda europea en un noche «mágica» para el celtismo, para sus jugadores y para él mismo.
«Ha sido un día muy especial para mí. Hemos conseguido la clasificación matemática para la siguiente fase con dos partes muy diferentes, en igualdad numérica y en inferioridad. Me alegro mucho por el celtismo, por los jugadores y por el club. Ahora a pelear con todas nuestras fuerzas en Belgrado, pero antes San Sebastián. Estamos en una eliminatoria más en Europa, que es lo que queríamos. Sabemos lo difícil que ha sido hoy y en el resto de los partidos. Es un día feliz», señaló a la conclusión del choque el preparador porriñés.
El entrenador del Celta calificó la expulsión de Hugo Sotelo de «mala suerte» y valoró el gran trabajo de sus futbolistas, tanto antes como después que el centrocampista vigués fuese sancionado con tarjeta roja. «Hasta ahí hemos apretado muy bien. Un equipo con tanto talento no podía salir de nuestra presión. Estuvimos muy bien en bloque alto y con la pelota. Estábamos muy cómodos pasando lo que queríamos que se pasase, con un 2-0 anulado muy al límite», observó el técnico. «En la segunda parte estuvimos muy bien en bloque bajo, sin conceder prácticamente nada más que tiros exteriores y si sufrir demasiado y luego tuvimos la suerte del gol de Starfelt porque sabíamos que le 2-0 nos ponía muy cerca de la victoria», precisó.
Mirando al partido de Belgrado, último de la fase previa, el entrenador louriñés aseguró que su equipo buscará el triunfo en el campo del Estrella Roja, sin descartar que el Celta pueda clasificarse directamente para los octavos de final. «Vamos a intentar ganar el partido y luego ver a dónde nos va a llevar esa victoria. A nivel matemático es posible el top 8, lo vamos a pelear. Y por lo menos estar entre los 8 primeros de esa segunda eliminatoria nos ayuda».
Claudio Giráldez se refirió también a la gran mejoría defensiva que ha experimentado su equipo en los últimos meses, que atribuyó al trabajo de sus futbolistas: «Es trabajo de los jugadores, del día a día. Sabíamos que teníamos que dar un paso adelante ahí, poner el foco en eso. El equipo es capaz de estar ordenado y disfrutar Saber en qué zona no te pueden hacer peligro. Hemos sabido defender bien los pasillos y salido bien después de robar».













