Raúl Moro (Abrera, 2002) ya es ‘rojillo’. El culebrón ha llegado a su fin con el anuncio oficial de Club Atlético Osasuna del traspaso del ya exjugador del Ajax. Con un contrato hasta 2031 y una cantidad final de 6 millones de euros por el 50% de los derechos del futbolista más bonus ligados al rendimiento del jugador (hasta un total de 8 millones), el futbolista catalán aterriza en Pamplona con el cartel de ‘galáctico‘ colgado a su espalda. El conjunto neerlandés se reserva un 50% de sobre cualquier traspaso futuro, porcentaje que se reduciría al 20% en caso de llegar a los objetivos fijados.
El joven extremo de 23 años no ha contado apenas con oportunidades en su paso por el Ajax, club de la Eredivisie que le fichó el pasado verano por un traspaso de 11 millones de euros. La llamada de varios clubes de LaLiga (Espanyol, Villarreal, Mallorca y finalmente Osasuna) convenció al jugador de regresar a España tras su salida del Real Valladolid en verano de 2025.
Finalmente, el músculo económico de Osasuna para poder fichar en propiedad al jugador decantó la balanza a su favor, a diferencia de los clubes que sólo podían pagar una cesión o una cesión con opción de compra. En El Sadar tenían claro de que debían hacer un ‘all-in‘ para ficharle: no se les podía volver a escapar. Tras pasar reconocimiento médico esta mañana, el jugador ha firmado su contrato para resolver toda la documentación necesaria.
SU ENCAJE EN EL EQUIPO
Con la llegada de Raúl Moro, Alessio Lisci incorpora a un futbolista de un talento extraordinario para reforzar su línea ofensiva. Era uno de los grandes objetivos de la dirección deportiva desde la pasada temporada, un jugador al que se lleva tiempo siguiendo y que ha podido llegar gracias al margen salarial de la salida de Jesús Areso al Athletic Club.
A la espera de ver cómo encaja futbolísticamente, su fichaje responde a una clara ambición del proyecto que lidera Braulio Vázquez, director deportivo y principal responsable de la operación. Tras el pleno acierto con Víctor Muñoz, cuya incorporación ha sentado de maravilla al equipo, y al ‘fracaso’ con Sheraldo Becker, a quien se le podría buscar una salida, la incorporación de Raúl Moro es la apuesta definitiva.
Habilidoso y veloz en el uno para uno, el ex del Real Valladolid puede ocupar ambos extremos, aunque predomina en el perfil izquierdo. Habrá que ver si Víctor Muñoz cae en la derecha para que el nuevo fichaje juegue en su posición natural o qué decide hacer Lisci. De los tres atacantes, siendo Budimir intocable, el ‘sacrificado’ podría ser Rubén García. ‘Bendito problema’, debe pensar Lisci.












