Se mascó la tragedia, pero al final la cosa terminó bien. Sirat se ha hecho con dos nominaciones a los Oscar, a Mejor Película Internacional y Mejor Sonido, de las cinco opciones con las que contaba. Dos posibilidades de que los galardones más preciados del cine mundial vuelvan a acabar en España. Las otras bazas que tenía en su haber en función de las shorlists previamente anunciadas, Mejor Música Original, Mejor Fotografía y Mejor Dirección de Casting, que fueron las primeras en desvelarse, quedaron pronto descartadas. Pero la alegría se desbordó finalmente en el Espacio Movistar de la Gran Vía madrileña, donde el director Olvier Laxe y parte del equipo de la película habían invitado a la prensa y amigos a apresenciar con ellos la presentación en directo de las nominaciones desde Los Ángeles.
En su tónica habitual, Laxe transmitía al conocer los premios una complicada mezcla de euforia y calma, reservada solo a personajes peculiares como él. «Nosotros estamos por espectáculo, lo que queremos es suspense siempre», bromeaba ante los periodistas después una lectura del listado de nominados que había generado cierta angustia y unos cuantros «oohhhs» como de penaltis fallados en el fútbol. Pero se le veía radiante celebrando los reconocimientos a Sirat, «una película que no hace rehenes, radical, audaz… Que una película así haya llegado hasta aquí tiene muchísimo mérito. Ser una de las 5 pelis de habla no inglesa, y compitiendo con esas películas…», se felicitaba.
Felices estaban también las tres mujeres que componen el equipo responsable del sonido de la película, la primera vez que uno nominado, en la historia de los Oscars, es enteramente femenino. Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas se mostraban exultantes por la nominación y por ser conscientes de lo histórico del asunto. Casanovas recordaba emocionada los días de promoción que han pasado en Hollywood, donde llegaron incluso a visitar el rancho de George Lucas y se encontraron con los jefes de sonido de directores como Tarantino o Ridley Scott. «Es muy bonito que gente que admiramos nos felicite por el trabajo. Les sorprendía mucho el uso del sonido en Sirat por el empuje narrativo que tienen. Nos decían: ‘no sé cómo has hecho la escena del río’. Que te diga esto alguien que tiene dos Oscars y tres nominaciones es una locura, estamos super contentas”.
En el encuentro organizado en la Gran Vía madrileña estaban también los productores de la cinta, el catalán Xavi Font y los socios en El Deseo de Pedro Almodóvar, su hermano Agustín y Esther García, que ya tienen cierta experiencia con los premios que se entregan en Los Ángeles. Ellos serán los encargados, acompañando a Laxe, de subir al escenario del Dolby Theatre el próximo 15 de marzo en caso de que la película resulte finalmente premiada. La competición, sin embargo, será dura: Valor sentimental (Noruega), Agente secreto (Brasil), Un simple accidente (Francia) y La voz de Hind (Túnez) son poderosos rivales. Solo la cinta noruega, uno de los grandes títulos del año, acumula un total de nueve nominaciones en diferentes categorías, también la de Mejor Película.
La música tecno de Kangding Ray, el arquitecto reconvertido en músico experimental que compuso la banda sonora de Sirat y quizá la nominación fallida que más ha dolido al equipo de la película, sonó durante todo el evento celebrado en honor de Laxe y su equipo. Parece que el sonido tecno propio de las raves como las que retrata la película de Laxe no convence a los académicos hollywoodianos, pero decía el director que «muchos nominados a la banda sonora nos han venido a decir que la nuestra es la mejor del año. Y no está nominada. Eso es muy bonito».
El director gallego viajará este viernes a Pontevedra para asistir a los Premios Feroz, donde su película cuenta con siete nominaciones. Después pasará unos días en su aldea de las montañas de los Ancares, en la provincia de Lugo, antes de volver a subirse a un avión para continuar con la promoción de su cinta. El 6 de febrero la estrenan en EEUU, algo que ya considera un logro. «La hubieran nominado o no, nosotros íbamos a seguir disfrutando. Es tan difícil que tu película la cojan en un festival, que se estrene en salas… Nosotros venimos de ahí, y no nos proyectamos más allá. Visibilizar nuestro trabajo y el cine español ya es un éxito». Lo dice quien ya acumula 11 nominaciones a los Goya, dos (ya decartados los premios) a los Globos de Oro, cinco Premios del Cine Europeo y el Gran Premio del Jurado en Cannes. A falta de que llegue la etapa definitiva, la carrera de Sirat, por ahora, ya da vértigo.














