El BCE optó por «ser paciente» en su última reunión pese al entorno «más incierto de lo habitual»

El Banco Central Europeo (BCE) optó por «ser paciente» y mantener la política monetaria sin cambios en su última reunión, dado que los datos y las proyecciones presentaban «argumentos sólidos» para ello, según recogen las actas del encuentro del 18 de diciembre, en el que se decidió dejar los tipos de interés en el 2% pese a un entorno «más incierto de lo habitual».

Como se expone en el texto, a pesar del «difícil entorno mundial», la actividad económica de la zona euro estaba demostrando ser «más resiliente de lo previsto anteriormente, con una sólida demanda interna y un fuerte impulso fiscal que comenzaba a surtir efecto», mientras que las perspectivas de inflación seguían siendo positivas.

«En conjunto, los datos recientes desde la reunión de octubre y las proyecciones de los expertos de diciembre presentaban argumentos sólidos para mantener la política monetaria sin cambios. Si bien el entorno se mantuvo más incierto de lo habitual, el nivel actual de los tipos de interés oficiales también proporcionó suficiente flexibilidad para responder a las perturbaciones, considerando los riesgos de inflación bilaterales y una amplia gama de posibles escenarios. Todo esto permitió al Consejo de Gobierno ser paciente, aunque esto no debe interpretarse como vacilación ni asimetría. En general, el BCE se encontraba en una buena posición desde el punto de vista de la política monetaria, pero esto no significaba que su postura debiera considerarse estática«.

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