Este jueves se ha presentado en Fitur el cartel de la Semana Santa de Badajoz, una Fiesta de Interés Turístico Internacional que en 2026 se celebrará del 29 de marzo al 5 de abril. La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, el alcalde de la ciudad, Ignacio Gragera, y el propio autor, Pedro Castro Rojas, han sido los encargados de descubrir la obra en un acto que ha contado también con la presencia de la Agrupación de Hermandades y Cofradías.
‘Fuente de Vida’, un cartel cargado de simbolismo
La obra, titulada ‘Fuente de Vida’, se construye a partir de una composición de fuerte carga simbólica, inspirada en la advocación del Cristo del Amor, titular de la Hermandad de la Vera Cruz. La creación se articula sobre una idea central de la tradición cristiana: Cristo como fuente de la que brota la salvación y principio de toda regeneración.
Con esta propuesta, el autor ofrece una imagen “de intensa carga devocional y simbólica” con la que busca anunciar la Semana Santa pacense como una celebración donde fe, historia y ciudad confluyen en un mismo horizonte.
Una celebración con profundas raíces
Durante la presentación, el alcalde ha recordado que la Semana Santa “forma parte de las profundas raíces de nuestra historia local”. Gragera también ha felicitado a Pedro Castro Rojas por “una obra que interpreta el sentido de nuestra celebración, que emociona y que transmite con enorme sensibilidad el carácter profundo de nuestra Semana Santa”.
Una obra que interpreta el sentido de nuestra celebración, que emociona y que transmite con enorme sensibilidad el carácter profundo de nuestra Semana Santa»
Explicación del autor
Cartel
«El cartel se articula como una obra de intensa carga simbólica. La composición gira en torno a la advocación del Cristo del Amor, titular de la Hermandad de la Vera Cruz, y se construye sobre una idea central de la tradición cristiana: Cristo como fuente de vida.
La imagen del crucificado se alza sobre una fuente, convertida en eje de toda la escena. Desde ella brota el agua, símbolo de salvación y regeneración. A sus pies, la tierra aparece inicialmente seca, sin embargo, allí donde la sangre de Cristo entra en contacto con el suelo, la aridez comienza a desaparecer y el campo reverdece.
Flores blancas ascienden por el madero de la cruz y por la figura de Cristo, reforzando la idea de vida nueva y pureza restaurada. La sangre marca un tránsito visual que conduce de la sequedad al vergel. Este recorrido simbólico constituye el hilo conductor del cartel y remite al núcleo del mensaje cristiano: la cruz como lugar donde la muerte es vencida y se inaugura una esperanza nueva.
La escena se completa con la presencia de tres palomas blancas, figuras tradicionalmente asociadas a la paz y a la acción del Espíritu Santo, y, como fondo, el cartel incorpora un paisaje reconocible de Badajoz, visto desde la margen derecha del Guadiana. Se distinguen el Puente de Palmas y el perfil de la Alcazaba, elementos patrimoniales que enlazan el mensaje de la Pasión con la identidad histórica y urbana de la ciudad.
La elección del Cristo del Amor adquiere un significado añadido al estar vinculada a la Hermandad de la Vera Cruz, refundada en el siglo XXI pero heredera de corporaciones antiguas, un reflejo de la unión entre tradición y renovación que atraviesa también el discurso simbólico del cartel.»










