Venimos de un milagro y me temo que vamos camino de otro, no tan grande, no tan grave, no tan sinuoso o, sí, sí, muy sinuoso. Todos hemos comprobado, con admiración, como Marc Márquez (Ducati), de 32 años, se ha recuperado de sus múltiples fracturas, especialmente su húmero derecho y, después de años y años de dolor y sufrimiento, ha protagonizado lo que ya todo el mundo considera ‘el regreso’ más bestia del deporte mundial: convertirse, de nuevo, en flamante campeón del mundo de MotoGP.
Ahora estamos ante un segundo viacrucis que, insisto, aún no ha alcanzado las dimensiones del protagonizado por el ‘nen de Cervera’, por ‘ET’, pero lleva camino de convertirse en toda una odisea por parte de este nuevo ‘gladiador’ de las dos ruedas. Desde que el madrileño Jorge Martín, que la semana que viene cumplirá 28 años, lograse el sueño de todo piloto, convertirse en flamante campeón del mundo de la máxima categoría (noviembre de 2024), todo, todo, todo han sido disgustos y desgracias, empezando por aquella polémica entre Pablo Motos y David Broncano, al día siguiente de conquistar el título.
“Me contrataron para ganar y es lo que haré», afirmó, de forma contundente, Jorge Martín, la pasada semana, en Milan, en la presentación del equipo Aprilia Racing, pero lo cierto es que su recuperación está siendo muy, muy, dura y no podrá estar en el primer test de 2026, en Malasia.
Tras un 2025 desastroso, tremendamente doloroso, en el que ‘Martinator’ ha llegado a reconocer que estuvo a punto de lanzar la toalla, de retirarse, el piloto de San Sebastián de los Reyes se perderá, según ha podido saber El Periódico, los primeros entrenamientos oficiales, el primer test, de pretemporada, uno de los más importantes, en Sepang (Malasia), que se desarrollarán, del 3 al 5 de febrero, ya con la nuevas motos. Martín, que acudió, hace unos días la presentación del equipo Aprilia Racing, en el edificio de la compañía Sky TV, en Milan, tuvo que entrar, de nuevo, en el quirófano hace unas semanas y aún no está recuperado del todo.
La atropellada temporada 2025 sigue pasando una elevada factura al entonces defensor de la corona de campeón del mundo de MotoGP, el español Jorge Martín. Según ha podido saber El Periódico, el piloto de Aprilia ha tenido que pasar, en las últimas semanas, dos veces por el quirófano: la primera para corregir la lesión sufrida en el escafoides de la mano izquierda (el hueso más complicado de curar del cuerpo), que se lesionó, en febrero del año pasado; y la segunda para reparar la clavícula derecha, fracturada el pasado 27 de septiembre, en la salida de la carrera sprint del GP de Japón.
Massimo Rivola, jefe de Aprilia Racing, juntos a sus dos pilotos y sus dos ingenieros. / APRILIA RACING TEAM
Martín ha sufrido cuatro serias lesiones en el 2025 (mano, clavícula, perforación en un pulmón y 11 costillas rotas y, con estas dos intervenciones quirúrgicas últimas, hasta seis operaciones. Pese a que tanto Massimo Rivola, máximo jefe del equipo Aprilia, aseguró, en la presentación de Milan, que ‘Martinator’ estaba trabajando duro, El Periódico puede asegurar que el piloto madrileño viajará a Sepang (Malasia) para hacer piña con el equipo y observar los primeros ensayos de todos los pilotos de MotoGP, pero no podrá subirse a la moto. “Jorge sigue avanzando, sin prisas pero sin pausas. Se le vuelve a notar esa mirada de ‘killer’. Quiere volver allí donde él cree que puede ser útil y ganar, de nuevo, el título”, señaló Rivola.
“El león (nuevo dibujo en las motos de la firma de Noale) es el animal más representativo para nosotros ahora mismo”, comentó Martín en esa presentación. “Me contrataron para ganar y es lo que haré”. Además de todos esos problemas físicos, de todas esas vicisitudes físicas, el propio ‘Martinator’ se complicó tremendamente la vida, también a nivel mental y de estabilidad, cuando planteó una absurda batalla, que tenía perdida, con Aprilia para tratar de liberarse de su contrato, del acuerdo que le ligaba también en el 2025, con la fábrica de Noale. Al final, Martín tuvo que claudicar y mantenerse en un equipo que ha sido una de las revelaciones del Mundial último, con un Marco Bezzecchi imponente con la moto que no quería Martín.












