En la investigación sobre los hechos que provocaron el trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba) que provocó el descarrilamiento y colisión de dos trenes, hay una palabra que se repite continuamente en las últimas horas: bogie.
Esta pieza, que forma parte de la estructura de los trenes, podría ser la clave que explique las causas de la tragedia del pasado 18 de enero con el descarrilamiento de un tren Iryo y la posterior colisión de un tren Alvia contra los vagones caídos en la vía, ha provocado. El accidente deja, de momento, 43 fallecidos y más de 120 heridos, en la que es la mayor tragedia de la alta velocidad en España.
El bogie del coche 8 del tren Iryo, que realizaba el trayecto Málaga-Madrid, ha sido localizado en un arroyo próximo a la zona del descarrilamiento. En un principio, trascendió que la pieza había sido localizada y fotografiada por un periodista de ‘The New York Times’, que a su vez informaba que este elemento clave en la investigación se encontraba en una zona no acordonada por las fuerzas de seguridad que trabajan en la zona cero del accidente y «medio sumergida en un arroyo que fluía por un barranco empinado a 275 metros de la vía».
Localizada por la Guardia Civil
Este extremo, sin embargo, ha sido desmentido por la Guardia Civil. Fuentes del instituto armado, consultadas por Europa Press, han aclarado que efectivamente se trata de la pieza fotografiada y publicada por el periódico estadounidense, pero que esta ya había sido localizada por los agentes de la Guardia Civil en el terreno a través de su sistema de infografía forense 3D con drones.
La Guardia Civil continúa trabajando en la búsqueda de restos y evidencias en Adamuz. / GUARDIA CIVIL / EFE
En este sentido, han añadido que esa pieza está bajo custodia de los agentes del instituto armado y que será la investigación la que determinará de qué pieza se trata y si corresponde al Iryo que circulaba en dirección a Madrid o si es del Alvia que se dirigía a Huelva.
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado este miércoles que la pieza del tren Iryo hallada sumergida parcialmente en un arroyo fue encontrada por personal de Adif el lunes, que él mismo fue testigo y que nadie se la puede llevar del lugar porque pesa 20 toneladas.
Puente ha explicado que se dieron cuenta de que faltaban los ‘bogies’ delanteros del coche 8 y que pidieron un dron para intentar localizarlos en el entorno, pero no hizo falta porque en ese momento un agente de la Guardia Civil les comunicó que creía haber visto «unas ruedas» debajo de un terraplén.
Bogie: qué es, función y mantenimiento
En términos técnicos, un bogie es una estructura localizada debajo de la carrocería de un tren a la que se unen los ejes con las ruedas. Un modelo de tren tipo tiene dos bogies, ubicados en la parte final del vehículo con una estructura compuesta por paneles laterales, muelles principales, sistemas de rotura, juegos de ejes y ruedas, y engranajes.
El propósito de esta pieza es soportar el cuerpo del tren, proporcionando estabilidad en las vías a la vez que absorbe las vibraciones para minimizar el impacto cuando el tren circula en curvas a alta velocidad.
Para cumplir con esta función, la pieza exige un mantenimiento adecuado, que incluye acciones preventivas como la limpieza profunda, lubricación e inspecciones; y correctivas, con la sustitución de piezas desgastadas, para asegurar la seguridad, eficiencia y vida útil del tren, enfocándose en reducir fricciones, prevenir corrosión y detectar fallos mediante la monitorización de vibraciones
Los bogies del tren Iryo
El Frecciarossa ETR 1000, el nombre comercial del modelo de Iryo que descarriló el domingo 18 de enero en Adamuz a las 19:45, cuenta con dos bogies por vagón. Cada bogie tiene dos ruedas a cada lado sujetas por un eje, y un motor dentro para hacerlas girar. El bogie es, por lo tanto, la composición de rueda, motor y eje, ya que todo va unido. Todos los trenes, a excepción de los Talgo, funcionan con esta tecnología.
«Lo que importa del bogie son las ruedas y los muelles, que reducen tanto la vibración entre la plataforma y el tren (vibración primaria) como la que se produce entre el vagón y el pasajero (vibración secundaria)«, explica el ingeniero civil y profesor de la UPC Zacarías Grande Andrade, que participó en la peritación judicial del accidente de Angrois (Galicia) en el que fallecieron 80 personas, una de las peores catástrofes ferroviarias en España.

Trenes de alta velocidad de la compañía italiana Iryo. / CÓRDOBA
La distancia entre ejes varía dependiendo del fabricante, pero muy poco. «No es significativo ni característico entre los diferentes modelos de alta velocidad que circulan. No existe un fundamento técnico que indique que uno sea más estable que otro«, señala el experto ingeniero ferroviario. Es decir, el sistema de bogies de los trenes Iryo es el mismo que en los de Alstom, Siemens y CAF. Difiere el diseño, el vestido, pero el sistema motor es igual.
Revisión tres días antes del accidente
Se da la circunstancia de que, como señaló la compañía Iryo al día siguiente del accidente, había pasado su última revisión el pasado 15 de enero. Esto es, tres días antes del fatídico accidente.
El tren 6189 de la compañía Iryo, que partía este domingo 18 de enero a las 18.40 horas desde la estación de María Zambrano en Málaga para realizar el trayecto entre la capital de la Costa del Sol y Madrid, pasando por Córdoba, es un modelo Frecciarossa ETR 1000 con una antigüedad de cuatro años.
El modelo siniestrado es un tren de alta velocidad italiano de última generación, fabricado por un consorcio formado por Hitachi Rail y la canadiense Bombardier. Su velocidad comercial máxima homologada es de 360 km/h, aunque es capaz de alcanzar los 380 km/h de manera comercial y hasta los 400 km/h en máximo diseño. Su entrada en servicio se produjo en el año 2015, con capacidad para ser operativo en las rutas de alta velocidad de Francia, Alemania, España, Países Bajos, Bélgica y Suiza.
La compañía destaca del modelo su combinación de velocidad, eficiencia y sostenibilidad, y lo presenta como uno de los trenes más rápidos de Europa.














