Las grúas han completado este miércoles la retirada de los tres vagones del tren Iryo que descarrilaron en el accidente ferroviario de Adamuz y el operativo entra ahora en su fase final, con la previsión de concluir los trabajos en las próximas horas.
Según explican fuentes de la empresa Grúas Alhambra a este periódico, a primera hora de la mañana se retiró y cargó en una góndola —camión de transporte especial— el octavo y último vagón del convoy Iryo afectado por el siniestro. A lo largo de la mañana y la tarde se procedió también a la retirada de los vagones seis y siete, que quedaron igualmente fuera de la vía tras el accidente. Durante la noche, los operarios continuarán trabajando para cargarlos en las góndolas, de modo que puedan ser trasladados durante la mañana del jueves.
Los vagones restantes del tren Iryo, del uno al cinco, que no llegaron a descarrilar, permanecerán en la vía a la espera de ser remolcados una vez se normalicen las condiciones de la infraestructura.
La lluvia afecta
El temporal ha condicionado el desarrollo del operativo durante la jornada. Fuentes presentes en la zona explican que los trabajos se aceleraron “todo lo posible” antes de que la lluvia comenzara a caer con relativa intensidad pasado el mediodía. Aunque las precipitaciones no han obligado a suspender las labores, sí han ralentizado el ritmo y han obligado a extremar las precauciones. “Se puede seguir trabajando, pero más despacio y con mayor cuidado. Están siendo jornadas muy intensas”, señalan.
Acceso al Alvia
Estas maniobras han permitido, además, avanzar en el acceso al segundo tren implicado, el Alvia. Así lo explicó el consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, quien detalló que la retirada del material del Iryo ha abierto una vía de comunicación entre las dos zonas donde se encuentran los convoyes siniestrados. “Por primera vez existe un acceso que permite el paso de vehículos y maquinaria pesada entre ambos puntos”, subrayó.
El objetivo, añadió Sanz, es apartar completamente el tren Iryo a una zona que no interfiera en las tareas de emergencia y recuperación, lo que facilita la utilización de nuevos recursos técnicos si fuera necesario.
Grúas trabajando en el tren Iryo siniestrado. / Manuel Murillo
En cuanto al Alvia, el consejero explicó que Adif intentó inicialmente elevar los vagones situados en el terraplén mediante maquinaria pesada, pero los técnicos comprobaron que el tamaño de los equipos requería un espacio de maniobra incompatible con las características del terreno. Ante esta dificultad, se optó por modificar la estrategia.
Actualmente, el operativo ha acondicionado el terreno para proceder al troceado de la segunda mitad del vagón número dos del Alvia, donde se encontraba la cafetería, tal y como explicó el martes el ministro de Transportes, Óscar Puente. Por su parte, ya han sido troceados el vagón número uno y la primera mitad del segundo, dentro de un proceso complejo que continúa condicionado por la orografía y la meteorología.












