El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha considerado este lunes que el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) es «raro y difícil de explicar», dado que el tren de la compañía Iryo implicado en el siniestro es relativamente nuevo y la infraestructura de la línea había sido renovada recientemente.
Imagen del descarrilamiento dos trenes de alta velocidad en el término de Adamuz (Córdoba)
En declaraciones a los medios en la estación de Puerta de Atocha, Puente ha señalado que por el momento se desconocen las causas del descarrilamiento del tren de Iryo que impactó contra un convoy Alvia de Renfe y que ha provocado al menos 39 fallecidos, según el último balance oficial.
«Sí puedo decirles que el tren Iryo era prácticamente nuevo, con una antigüedad que no llega a los cuatro años, y que la vía está completamente renovada, tras una inversión de 700 millones de euros. En ese tramo, los trabajos concluyeron el pasado mes de mayo», ha explicado.
El ministro ha indicado asimismo que todas las personas heridas que precisaban atención hospitalaria han sido ya trasladadas a centros sanitarios, mientras continúan las labores de identificación de las víctimas mortales. Puente ha anunciado además que se desplazará este lunes al lugar del siniestro.
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«Se trata de un accidente tremendamente extraño, ocurrido en una recta, y todos los expertos en materia ferroviaria que hemos podido consultar están completamente sorprendidos por lo sucedido, porque es muy difícil de explicar. Esperamos que la investigación nos ayude a esclarecer los hechos», ha añadido.
El titular de Transportes ha detallado que el descarrilamiento de los tres últimos vagones del tren de Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid, se produjo «con la mala fortuna» de que por la vía paralela circulaba en sentido contrario un tren Alvia de Renfe entre Madrid y Huelva, contra cuya cabecera impactaron los coches descarrilados.

Agentes de la Guardia Civil y cuerpos de rescate ante los restos tras el descarrilamiento
El conductor del tren Alvia figura entre los fallecidos. La peor parte del choque la sufrieron los dos primeros vagones de este convoy, en los que viajaban 53 personas de las cerca de 200 que iban a bordo, y que cayeron por un terraplén de unos cuatro metros. El tren de Iryo había salido de Málaga a las 18.40 horas con destino a Puerta de Atocha y 317 personas a bordo, y descarriló a las 19.39 horas, invadiendo la vía contigua por la que circulaba el convoy de Renfe con destino a Huelva.











