El lobo ibérico, sin duda la especie que más polémica desata en nuestro país, es visto por unos como una alimaña que debe ser perseguida para evitar los ataques al ganado, mientras que para otros es un eslabón imprescindible del ecosistema para mantener a raya otras especies cuyo crecimiento desequilibraría el entorno. Está demostrado que mantener poblaciones estables de lobo impide que aumenten demasiado las poblaciones de otros animales que amenazan bosques y biodiversidad en general. Fue lo pasó en Yellowstone (EEUU), donde algunas especies de árboles volvieron a formar bosques gracias a que los lobos se recuperaron y controlaron a los herbívoros que comían sus brotes.
Ahora, un estudio publicado en la revista PNAS por un grupo de científicos norteamericanos desvela que el lobo cumple una función que beneficia aún más directamente al ser humano: reduce la cantidad de accidentes de tráfico en la carretera debido a las colisiones con animales. Como se sabe, también en España este es un grave problema, pues son muchos los accidentes, a menudo con víctimas mortales, provocados por animales silvestres que se cruzan en la calzada y no es posible evitar por los conductores. El lobo puede ayudar a reducir esta amenaza, según el estudio.
200 muertos al año por los ciervos en EEUU
Solo en EEUU se produce un millón de choques con ciervos todos los años, con 200 víctimas mortales y 10.000 millones de dólares en pérdidas económicas. El estudio señala que, como superdepredador que es, el lobo puede disminuir esta cantidad de accidentes, bien sea controlando las poblaciones de estos herbívoros o bien forzando una modificación de su comportamiento.
Jennifer L. Raynor, de la Universidad de Wesleyan, y sus colegas han concluido en su investigación que el número de accidentes cayó de forma notable a medida que las poblaciones de lobos en el estado de Wiscosin iban en aumento.
En rojo, población de lobo en Wisconsin; en azul, población de ciervo / hunternation
En la época precolonial, había en Norteamérica una densidad media de entre dos y cuatro ciervos por kilómetros cuadrado, pero en la actualidad esta cifra se ha disparado hasta los 15 ejemplares y hay casos con más de 50.
Para comprobar cómo afecta la presencia del lobo a estas poblaciones, los autores de la investigación se centraron en el estado de Wisconsin, por no ser un parque natural protegido y presentar así una situación extrapolable al resto del país. Además, en ese estado los lobos se hallan cerca de su capacidad de carga, es decir, una población estable y no transitoria.
Un 23% menos de colisiones
Los resultados no dejan lugar a dudas: las colisiones cuando hay lobos se reducen un 23%, lo que permitió ahorrar numerosas víctimas mortales, así como ahorrar casi 11 millones de dólares en gastos económicos por este motivo. En cambio, los gastos que Wisconsin tiene que pagar por daños ocasionados por el lobo a la ganadería no supera los 174.000 dólares al año.

Lobos grises en Wisconsin / Unsplash
Los beneficios, en términos económicos, son incuestionables, pues superan los gastos derivados por los ataques de lobos en una proporción de 63 a 1.
En cuanto al motivo por el cual se produce esta reducción de accidentes, los investigadores concluyeron que, del 23% de la disminución de estos siniestros, alrededor del 6% se debe al control directo de las poblaciones de ciervos por el lobo, mientras que el otro 17% fue debido a modificaciones en la conducta de los ungulados, lo que se conoce como ‘paisaje del miedo’, que les hace abandonar ciertos lugares por temor al depredador.
En España, los accidentes causados por animales salvajes en las carreteras van en aumento. Jabalíes, grandes herbívoros y otros provocan siniestros con víctimas mortales, en una tendencia al alza, según la Dirección General de Tráfico, que en 2024 registró ocho muertes por este motivo. Su número se ha duplicado en la última década.














