El FC Barcelona se topó con la madera en Anoeta, pero también con la derrota dos meses después. Los pupilos de Hansi Flick, que cuajaron un gran partido, cayeron por 2-1 contra la Real Sociedad, y vieron como la racha de once victorias consecutivas, entre las que se incluyen las dos para levantar la Supercopa de España, llegaba a su fin. Aun así, el Barça recuperó para la ocasión a Marcus Rashford, que revolucionó el partido desde su entrada al terreno de juego.
Tras un inicio prometedor, con un doblete recordado ante el Newcastle, el futbolista de 28 años se había apagado en los dos últimos meses, donde únicamente marcó un gol, contra el modesto Guadalajara, además de una asistencia, frente al Eintracht de Frankfurt en Champions, donde aspira a regresar a la titularidad este miércoles contra el Slavia de Praga.
No hay conexión con Raphinha
Flick, que mantiene la confianza en él, solo lo ha alineado en cuatro de los últimos trece choques, porque no termina de complementarlo con Raphinha. La entrada en el once del canterano del Manchester United obliga a situar al brasileño en la mediapunta, posición en la que no muestra su mejor versión, como se apreció en el derbi frente al Espanyol, cuando el inglés fue cambiado al descanso para posicionar al de Porto Alegre en su demarcación predilecta.
Asimismo, las mejores actuaciones de Rashford con la elástica azulgrana tuvieron lugar con Raphinha en el dique seco. En ese tramo del curso, el británico fue titular indiscutible y asumió ciertas responsabilidades ofensivas que han menguado con el regreso del brasileño, que está muy por delante en la rotación.
No obstante, en encuentros recientes, sin el 11 azulgrana en el terreno de juego, el futbolista inglés, por el cual el equipo azulgrana tiene una opción de compra a final de temporada de unos 30 millones, también había pasado desapercibido, como en su último choque como titular, en los octavos de la Copa del Rey contra el Racing. Rashford, que fue sustituido en el minuto 67, justo después del primer gol del conjunto catalán, tan solo intentó un regate y perdonó un claro mano a mano contra Ezkieta con empate a cero en el luminoso.
Por otra parte, en la Supercopa de España celebrada en Jeddah tan solo disputó 32′ entre los dos partidos, pese a que Raphinha, su competidor en el once, jugó el torneo con molestias en el aductor. En la final, donde solo contó con cinco minutos más el añadido, desaprovechó un claro mano a mano con Courtois, que ni siquiera pudo dirigir a portería.
Media hora esperanzadora
En el duelo de Anoeta contra la Real Sociedad, en el que el Barça cayó 2-1, Flick optó por situar a Dani Olmo en banda antes que a Rashford para sustituir al lesionado Raphinha. Un movimiento sorprendente, pero coherente con el bajo estado de forma del británico, que salió en el 63′ para revolucionar el partido.
El inglés dejó píldoras de su calidad, especialmente cuando se anticipó a Aramburu para marcar su octavo tanto con la camiseta azulgrana, tras rematar de cabeza un gran centro de Lamine Yamal que ponía el empate momentáneo en el marcador. Rashford también tuvo el 2-2 en sus botas en los compases finales, cuando ejecutó un córner olímpico que se topó con el palo, en el que mostró el guante que posee en su pierna derecha.
El Barça no se llevó el triunfo, y la ventaja con el Real Madrid en liga se acorta a un punto, pero el jugador de Manchester por fin dejó detalles tras dos meses apagado. Aun con su bajón entre noviembre y enero, está muy cerca de los dobles dígitos, pues ya suma ocho goles y nueve asistencias con la elástica azulgrana, números que solo superan Lamine Yamal y Fermín.















