Un choque ferroviario ocurrida la tarde del domingo en las inmediaciones de Adamuz, en Córdoba, ha dejado un balance provisional de al menos 40 personas fallecidas y más de cien heridas. El suceso tuvo lugar sobre las 19:45, cuando un tren de alta velocidad de Iryo que se dirigía a Madrid desde Málaga se salió de la vía e impactó contra un convoy Alvia que circulaba en sentido contrario, con destino a Huelva.
Las investigaciones siguen abiertas para esclarecer qué provocó el accidente y parece que las autoridades han descartado que se trate de un fallo humano. Desde la empresa Iryo aseguran además que el tren implicado había sido sometido a una inspección técnica reciente, realizada tan solo cuatro días antes del siniestro.
En Y ahora Sonsoles hemos hablado con Ángel Uceda, bombero que ha participado en las labores de rescate en Adamuz. Según nos cuenta, lo que vivieron ayer no lo habían visto nunca: «He visto de todo en mi profesión, pero esto es otra cosa».
Uceda asegura que han revisado los vagones accidentados por dentro y que es improbable que quede gente dentro. «Me temo lo peor, que estén atrapados debajo… Puede ser terrible lo que nos encontremos», señala.
Mientras se esclarecen las causas, la línea permanecerá suspendida, así como los trayectos que pasaran por ese punto. Un terrible suceso que deja muchas preguntas sin responder.















