El President de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, sigue ingresado en el Hospital de la Vall d’Hebrón de Barcelona debido a una posible infección que le provocó una «patología inflamatoria«, que le imposibilitaba incluso el andar.
Pese a la alarma inicial por la extrañeza de la afectación, la salud del político es estable y las últimas informaciones aseguran que está animado y que sigue la actualidad, a la espera de recibir el alta, algo que no se espera hasta dentro de unas dos semanas, según avanzaba el centro hospitalario.
Sílvia Orriols, alcaldesa de Ripoll y líder de Aliança Catalana. / EP
Más allá de las dolencias del presidente catalán, la rápida actuación de la sanidad en este caso provocó comentarios contrarios por parte de una de las rivales políticas que menos se corta a la hora de hablar, la diputada de Aliança Catalana y alcaldesa de Ripoll, Silvia Orriols.
Sus ideales cercanos a la extrema derecha catalana le han permitido adquirir una notoriedad importante durante los últimos años ha ido ganando nuevos adeptos, aunque en esta ocasión ha generado mucha polémica en las redes por su opinión sobre la hospitalización de Illa, en respuesta a la publicación del President en X actualizando su estado.
«¿Tú también has tenido que esperar turno en una camilla en los pasillos como el resto de mortales? ¿O has tenido habitación al instante? Es para un amigo…«, escribía la política, generando un reguero de comentarios en contra de la actitud mostrada.
Uno de los más relevantes llega de parte del activista Jordi Sabaté, diagnosticado con ELA: «La salud de una persona es sagrada y debe respetarse, por muy adversario político que sea. Y tú digo yo, que soy enfermo de ELA y si fuera por las ayudas públicas del gobierno de España y de la Generalitat, yo haría años que estaría muerto en contra de mi voluntad», escribe, poniendo énfasis en la humanidad y quitándole hierro a las batallas políticas del día a día.
Otra usuaria de X le acusa de ser una persona con carencia de comprensión: «Si dieran un premio a la persona más maleducada, más grosera, más mala persona, más estúpida, etc, te aseguro que te llevarías el primer premio«, le responde al mensaje, unos adjetivos que se repiten en más de una contestación del hilo.
Una tercera persona le pide que en lugar de lanzar acusaciones al aire, «si tiene pruebas de favoritismos concretos, las publique«. En definitiva, le critican el comentario y señalan que «la ocasión es para tener más empatía«, por lo que debería «quitar un poco el pie del acelerador«.
No obstante, también están los que coinciden con Orriols, aunque son menos, y denuncian la injusticia de que ante una urgencia así al Presidente se le atienda al momento y al resto de la población no: «He tenido uno de mis hijos con meningitis con 6 días de vida; con 31 días de vida con infección de orina; con 3 meses; aparte de bronquitis con repetición; tuvo una bacteria (helicobacter); yo durmiendo en una puta butaca. ¿Sus familiares también?«, preguntaba una seguidora.
«El otro día con mi padre 88 años, desde 18 horas a 3 horas de la madrugada en un pasillo, y no quiero entrar más en detalles… por que no terminaría«, añade otra persona indignada con la situación.
«Todos los que critican a Silvia, me gustaría ver cómo esperan en urgencias durante horas con el beneplácito del Muy Honorable. Estamos gobernados por psicópatas que no merecen el aire que respiran, y eso Silvia lo sabe bien. Os recuerdo que este personaje es el del Covid», sentencia un último usuario de X.
Así, la polémica está servida, un terreno habitual en el que se mueve la diputada catalana cada vez que lanza un mensaje, ya sea por la atención de Illa o por sus propuestas políticas.











