Un taxista de A Coruña fue atracado y agredido violentamente durante la madrugada del jueves al viernes mientaras realizaba un servicio en la ciudad. El conductor, que aún se encuentra convaleciente por las lesiones sufriadas, ha decidido contar su historia en un contexto de creciente preocupación en el sector por el aumento de incidentes similares: «La situación se está volviendo incontroble«, apunta.
El afectado explica que recogió a dos hombres en la plaza de España y los trasladó al Mercado de Monte Alto. Durante el trayecto, uno de los pasajeros le pidió cambio de 50 euros, una situación que levantó sus sospechas. A pesar de ello, continuó el servicio, sin imaginar que se trataba de una maniobra previa al asalto.
Golpes y forcejeos
Al llegar al destino, uno de los individuos le exigió el cambio del dinero que no le dio, pero al decir el taxista que iba a llamar a la policía comenzó la agresión. La víctima recibió un golpe en la sien por parte del pasajero trasero, mientras el otro se abalanzaba sobre él para intentar acceder al portamonedas. Atrapado por el cinturón de seguridad, fue golpeado repetidamente en la cabeza durante el forcejeo.
El conductor logró abrir la puerta y pedir auxilio a gritos, lo que alertó a varios vecinos de la zona. Cayó a la calzada y volvió a ser agredido mientras los asaltantes intentaban sustraerle la cartera. Finalmente, consiguieron huir con el portamonedas y la billetera, aunque la intervención ciudadana resultó clave para una rápida actuación policial.
Detención rápida y llamada a la calma
Los agresores fueron detenidos menos de dos horas después y el taxista recuperó la cartera y parte del dinero robado. El agredido presenta un esguince de tobillo, posible lesión de rodilla, laceraciones en las piernas y múltiples golpes en la cabeza, lesiones que le obligan a guardar reposo durante varios días.
Pese a la gravedad de los ocurrido, el conductor ha querido lanza un mensaje de tranquilidad. Reconoce que en el último año se han producido numerosos incidentes en el sector del taxi, pero teme que derive en reacciones incontroladas: «No quiero que nadie acabe tomando la justicia por su mano«, subraya.
Al día siguiente de los hechos, el taxista presentó denuncia en la comisaría de Lonzas y entregó la tarjeta de la cámara de seguridad del vehículo con las imágenes del asalto. Agradece especialmente la ayuda de los vecinos que presenciaron la agresión y los ayudaron. «Me recuperaré y seguiré haciendo mi trabajo», concluye.
















