Los dos últimos vagones del tren de Iryo, que cubría el trayecto Málaga – Puerta de Atocha, fueron los que descarrilaron este domingo en el grave accidente de Córdoba. El último vagón quedó volcado sobre su lado, según relató el periodista de Radio Nacional de España (RNE), Salvador Jiménez, quien viajaba en ese tren en el momento del accidente.
Este tren de Iryo, en el que se confirmaron al menos cinco fallecidos, descarriló en los desvíos de entrada a vía 1 de Adamuz (Córdoba) y, al invadir la vía contigua, colisionó con otro convoy, el LD AV 2384 (Puerta de Atocha – Huelva), que también sufrió un descarrilamiento.
En una intervención en directo en los informativos de TVE, Jiménez explicó que el tren LD AV Iryo 6189 partió de Málaga a las 18:40 horas con destino a Atocha, y que aproximadamente a las 19:45 horas se sintió como un “terremoto” en todo el tren — él viajaba en el primer vagón.
Relató que, de inmediato, la tripulación a través de megafonía solicitó la presencia de personal sanitario entre los pasajeros para ayudar a los heridos que se encontraban en los dos últimos vagones. Uno de ellos había quedado volcado sobre las vías, con los cristales rotos.
Los viajeros comenzaron a evacuar hacia el apeadero de Adamuz, mientras la tripulación utilizaba martillos para romper las ventanas y permitir que los pasajeros pudieran salir de los vagones descarrilados.
Jiménez también observó que algunos viajeros se subieron al último vagón con la intención de sacar a los heridos que seguían dentro.















