La Gomera ha sufrido este domingo un nuevo cero energético, según ha informado RTVC, apenas dos años después del último gran apagón. El corte total de suministro eléctrico ha tenido lugar en plena situación de emergencia meteorológica en el conjunto del archipiélago.
Canarias se enfrenta a una jornada marcada por el mal tiempo, con dos alertas activas decretadas por el Gobierno autonómico: una por rachas de viento que superan los 120 km/h en puntos como Izaña, en Tenerife, y otra por fenómenos costeros, con olas que superan los 4 metros de altura y mar de fondo que agrava el riesgo en el litoral.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene en vigor la alerta amarilla en todo el territorio por viento del noroeste con rachas de entre 70 y 100 km/h en la mayoría de las islas, y fuerza 7 en el mar. Las condiciones marítimas han obligado a suspender actividades náuticas y extremar precauciones en zonas costeras.
Ante la caída del suministro, el Cabildo de La Gomera ha activado todos los medios de emergencias insulares y se encuentra en contacto con la compañía Endesa para determinar el origen del apagón y coordinar el restablecimiento del servicio eléctrico en la isla. Desde la Institución insular se solicita a la población que se mantenga informada exclusivamente a través de los canales oficiales.
En este contexto de inestabilidad y alerta, la vulnerabilidad del sistema energético de La Gomera ha vuelto a quedar en evidencia. La isla depende de una única central térmica, sin conexión con otras infraestructuras eléctricas insulares, lo que dificulta la recuperación del suministro ante cualquier incidencia técnica.
El Gobierno de Canarias activó en 2023 la declaración de emergencia energética, ante el deterioro estructural de las infraestructuras y la falta de inversiones. A pesar de los planes de contingencia anunciados, el nuevo apagón y la crudeza del temporal vuelven a poner sobre la mesa la urgencia de modernizar el modelo energético insular.













