Con el agua al cuello y el corazón en un puño. Atrás queda el aire asistido de Burgos en la Copa del Rey. El Valencia CF vuelve a su triste realidad de LaLiga con los ecos de la última bronca en Mestalla y la agonía de jugarse la vida en el Coliseum en un pulso dramático entre dos de los peores equipos de la primera vuelta. Los de Carlos Corberán viajan a Getafe en plena crisis de juego y resultados con la obligación de encontrar su ansiado punto de inflexión en la temporada y escapar cuanto antes de los puestos de descenso a segunda división.
Los pobres números del equipo en las primeras 19 jornadas del campeonato, han llevado al conjunto blanquinegro a un escenario límite al borde del precipicio y sin margen de error. Ya no sirven los empates ni las buenas sensaciones: solo vale ganar y más contra un rival directo de la zona baja. Cualquier otro resultado sería un paso más hacia las dudas, el miedo y la amenaza cada vez más real del descenso. El Getafe-Valencia no es un partido más. Es la primera gran batalla de la temporada por la supervivencia.
El Valencia, con Corberán y sus jugadores señalados por su afición, tiene en sus manos una buena oportunidad para arrancar la segunda vuelta con buen pie, recortar distancias contra un rival de la parte baja y mirar con un poquito más de esperanza al futuro más inmediato. El problema es el de siempre. El equipo todavía no sabe lo que es ganar lejos de Mestalla esta temporada. A favor del Valencia juega la inercia de la Copa del Rey, el estado de gracia del goleador Umar Sadiq y hasta el rival, uno de los tres equipos a los que el equipo de Corberán consiguió ganar en la primera vuelta.
El contra, la presión de los rivales. Las victorias de Osasuna y Mallorca disparan todavía más la urgencia por sumar de tres en tres. El cansancio no será excusa. Corberán prepara un once inicial muy diferente al de El Plantío. Solo Stole Dimitrievski, César Tárrega y el propio Umar Sadiq apuntan a repetir. El resto del equipo está previsto que se refresque con la vuelta de Dimitri Foulquier y José Luis Gayà a los laterales, Pepelu y Filip Ugrinic al doble pivote y Lucas Beltrán a la media punta. La expedición viajó ayer a Madrid sin los refuerzos del central y el ‘6’ de músculo que el club busca en el mercado y las bajas confirmadas de los lesionados Dani Raba, Mouctar Diakhaby, Julen Agirrezabala y Thierry Rendall.
Con Satriano
Lo bueno es que el Valencia afronta al partido tan tocado como el Getafe. El conjunto azulón, que viene de perder de forma cruel en San Sebastián en el minuto 96, llega en caída libre con solo un punto de los últimos 18 posibles. Una racha negativa que ha encendido las alarmas en el Coliseum y ha colmado la paciencia del extécnico del Valencia. «No merezco lo que está pasando esta temporada, no se lo deseo a nadie«, explotó en alusión a la falta de efectivos en la plantilla. La llamada de socorro del entrenador ha tenido efecto y el club ha cerrado en las últimas horas los fichajes de tres fichajes: los defensas Sebastián Boselli y Zaid Romero y el delantero Martín Satriano. Aunque solo el último ha sido inscrito en LaLiga y tendrá opciones de ser titular. En la enfermería todavía continúan Borja Mayoral, Abdel Abqar, Abu Kamara y David Cordón. Pita Díaz de Mera. Otro peligro. Uno más en esta ‘final’ a mediados de enero.













