La firma entre Alicante y Wenzhou, ciudades hermanadas en 1995, el pasado lunes para garantizar una colaboración económica no es la imagen más habitual en la ciudad. Alicante suma oficialmente once ciudades extranjeras hermanadas, y con la mayoría apenas constan relaciones.
Según fuentes del Ayuntamiento de Alicante, Alcaldía es quien lidera los contactos con las ciudades hermanadas y la Concejalía de Presidencia se encarga de las «formalizaciones» y de la «corrección de las líneas de colaboración».
Las mismas voces afirman que «muchos de los convenios se plasman en colaboraciones con la universidad», y destacan que algunos de ellos «han tenido importancia en su momento». El recorrido de estas relaciones a largo plazo, al menos si se hace caso de los encuentros públicos, es bien escaso.
En mayo de 1968, Niza y Alicante sellaron su hermandad. El Ayuntamiento alicantino, con José Abad Gosálbez (del Movimiento Nacional) como alcalde, hizo esta propuesta que fue aceptada por el Ministerio de Gobernación tras unas primeras visitas mutuas de delegaciones de ambas ciudades. En aquel contexto se bautizó, con el nombre de la ciudad francesa, una de las principales avenidas de Playa de San Juan, que aún lo mantiene.
Inauguración de la avenida de Niza en 1968, en Playa de San Juan. / INFORMACIÓN
Aquel mismo año se celebró una «Semana Niza-Alicante» con festejos populares, Alicante se vio representada en la Feria Internacional de Muestras de Niza y fue invitada al carnaval, cosa que también ocurrió en 1985 con presencia de Hogueras y Moros y Cristianos.
Poco después, en 1991, el teniente de alcalde de Niza dijo que su ciudad no había participado en los actos del V Centenario de Alicante por «no haber sido invitados». La última referencia al hermanamiento se produjo en tristes circunstancias, en julio de 2016, cuando la ciudad francesa sufrió un ataque terrorista en el que murieron 84 personas. El Ayuntamiento de Alicante guardó cinco minutos de silencio.
Hermanamiento con Tabarca
El segundo hermanamiento llegó en 1975, cuando el municipio italiano de Carloforte, en la isla sarda de San Pietro, se hermanó con Tabarca tras un acto en el castillo de Santa Bárbara. Esta relación se consolidó en base al origen de los tabarquinos, que tras ser expulsados de la isla tunecina de Tabarka en el siglo XVIII, unos cuantos fueron a la isla alicantina y otros a la localidad sarda.
En base a esta relación, Antonio Ruso, presidente de Tabarca Cultural, explica que las reuniones de habitantes de ambas zonas son frecuentes. «En 2023 fuimos a Génova», antigua república a la que pertenecía la isla de Tabarka hasta que fue capturada por los tunecinos, «el siguiente a Carloforte, y ahora pretendemos ir a Tabarka», dice Ruso, que recuerda que «hay un proyecto para que la Unesco declare la historia de los tabarquinos como patrimonio inmaterial de la humanidad».

Funcionarios alicantinos que visitaron el Comune (Ayuntamiento) de Carloforte y fueron recibidos por la vicealcaldesa, Elisabetta Di Bernardo, que posa con el protocolo original del hermanamiento de ambas ciudades. / INFORMACIÓN
La relación, por tanto, continúa, aunque con participación insuficiente, según relatan los que promovieron la celebración del 50 aniversario de la hermandad, que lamentan que el Ayuntamiento de Alicante no atendió la petición de recordar la efeméride de manera oficial. En cambio, el Comune (Ayuntamiento) de Carloforte sí que recibió a los alicantinos que viajaron al municipio sardo hace un año y medio. Y pese a que el Consistorio alicantino confirma esta relación, Perangelo Froldi, funcionario del Comune de Carloforte, afirma que «no existen acuerdos oficiales de hermanamiento entre ambas ciudades, pero sí fuertes lazos históricos y culturales».
Relaciones en democracia
En 1985 se formalizó la relación fraternal con Orán, ciudad argelina con la que Alicante mantiene intensos lazos históricos. En 1985 el Ayuntamiento de Alicante acogió la firma de hermanamiento con el socialista José Luis Lassaletta como alcalde y se anunció la celebración de una semana cultural, de un torneo futbolístico y relaciones económicas para compra de maquinaria a empresas alicantinas por parte de la ciudad argelina.
Orán también participó en las Hogueras de San Juan incluso en años posteriores, como en 2011, y cinco años después el tripartito de izquierdas intentó retomar las relaciones con el viaje de una delegación liderada por el entonces concejal de Cultura, Daniel Simón.
Boom de hermanamientos
Herzliya, en Israel; León, en Nicaragua; y Riga, en Letonia, se incorporaron a la lista entre finales de los ochenta y principios de los noventa, aún con Lassaletta en la Alcaldía. José María Perea, que formaba parte del equipo de gobierno, explica que aquellos acuerdos servían como «herramientas de cooperación aprovechando vínculos históricos, como Orán; económicos, con Riga, en un momento en que la antigua Unión Soviética se abría al comercio internacional y a la democracia; o por la simple voluntad de ayudar, como en León, después de que los sandinistas liberaran el país de la dictadura».
Además, según recuerda el exconcejal, «acumular hermanamientos daba prestigio internacional». El primer hermanamiento del que se habló en esta etapa fue el de Riga, en 1988, con la finalidad de que Alicante se promocionara económicamente en tiempos de la perestroika y con la participación de la Cámara de Comercio. El acuerdo incluía el desfile de Moros y cristianos en Riga y más tarde se fue reforzando en materia económica a través de intercambio de bienes como venta de pieles y cuero, fabricación de ladrillos y losas y otras propuestas para sectores como la construcción.

Imagen del acto de reactivación del hermanamiento entre Alicante y Wenzhou. / INFORMACIÓN
En 1989 se firmó el acuerdo y al año siguiente se celebró la Semana Cultural de Riga en Alicante. Desde el Ayuntamiento letón, Laura Frinberga-Tuklere afirma que «actualmente no existe un acuerdo de hermanamiento activo ni cooperación formal entre los municipios».
En junio de 1990 llegó el turno de León, ciudad con la que Alicante se comprometió a financiar proyectos humanitarios e infraestructuras básicas que beneficiaron a más de mil familias. En 1998, con el deslave del volcán Casita, en el que murieron entre 2.000 y 3.000 nicaragüenses, la ayuda se incrementó y se mantuvo al menos hasta principios de este siglo, cuando se dejó de hablar de estas relaciones.
Caso más curioso fue el de Herzliya, que se hermanó con Alicante a propuesta del municipio israelí. Tras actos folklóricos recíprocos en ambos municipios, en junio de 1990 se firmó el protocolo, precedente de otras visitas con vocación de intercambio cultural. En 1993 el alcalde de la ciudad israelí, Yehoshua Gura, visitó Alicante para reforzar los lazos de unión, y de este hermanamiento se volvió a saber poco o nada hasta las protestas propalestinas a raíz de los ataques israelíes contra Gaza desde octubre de 2023, cuando los manifestantes pidieron deshacer esta relación.
Japón, Cuba, Estados Unidos
El hermanamiento con Toyooka, Japón, se gestó aún con el PSOE en la Alcaldía, aunque ya en la etapa de Ángel Luna. Según las crónicas de la época, la firma de ropa Loewe recomendó a la ciudad japonesa este acercamiento porque Alicante coincidía con sus características geográficas (junto al mar) y económicas (vocación turística). Los contactos empezaron en 1990 y la firma se materializó en 1996, ya con Luis Díaz Alperi (PP) como alcalde, que fue señalado por un viaje oficial a la ciudad nipona en el que también participó su esposa, asegurando que sus gastos los pagó de su bolsillo y que el resto de la expedición, integrada por representantes públicos, fue costeada por el ayuntamiento japonés.
Un año más tarde los japoneses visitaron las Hogueras en virtud de este acuerdo, que tuvo trascendencia en la visita veraniega de escolares procedentes de Toyooka y en el viaje de alicantinos a esta ciudad para un curso de japonés en 2002.

Calle Ciudad de Toyooka, en el PAU 2 de Alicante. / Héctor Fuentes
También con Alperi en la Alcaldía se formalizó el hermanamiento con Matanzas. Se daba la coincidencia de que el padre del alcalde, ya fallecido, había nacido en esta ciudad cubana en 1918. Uno de los primeros síntomas de la relación fue la propuesta del Conservatorio de Música Óscar Esplá de que sus alumnos viajaran a este enclave caribeño.
La relación se formalizó en 2002 y se tradujo en labores de cooperación, en la presencia del alcalde en una mascletà o en relaciones entre las universidades. Las visitas a Matanzas, también de concejales de la oposición, crearon polémica por el gasto público que supusieron. Lo último que se supo de esta relación fue una ayuda de 120.000 euros en 2005 tras las afectaciones por el huracán Dennís.
También se fraguó un hermanamiento con la ciudad egipcia de Alejandría, que trascendió en 2003 con Alperi en la Alcaldía tras un viaje que no figuró en la agenda pública y con el argumento de conseguir que Alicante fuera la sede de una gran exposición sobre museos faraónicos, que llegó en 2004 con un gran éxito de asistencia. Actualmente, en el Ayuntamiento de Alicante no consta esta relación.
En 2006 se firmó el hermanamiento con Alburquerque para estrechar relaciones económicas, sociales y culturales con esta ciudad norteamericana, que aquel año fue considerada por la revista Forbes como la de «mayor dinamismo económico» de su país, sin que consten actividades posteriores.
Y por último, en 2023, ya con Luis Barcala en la Alcaldía, Alicante se hermanó con Génova en base a los orígenes históricos de los tabarquinos, anteriormente comentados, y aprovechando que en aquel momento el puerto de la ciudad italiana era el punto de llegada de la regata Ocean Race, con salida desde el puerto de Alicante.
Dados los otros casos, la reactivación reciente de un hermanamiento como el mantenido con Wenzhou, firmado en 1995, es un movimiento excepcional en el Ayuntamiento de Alicante.
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