El Submarino vio frenada su brillante trayectoria liguera en La Cartuja, donde un Betis con más hambre sumó los tres puntos (2-0). Después de un primer tiempo parejo, con escasas e igualadas ocasiones, los verdiblancos impusieron su mayor necesidad de ganar para acercarse algo a los groguets con los tantos de Aitor Ruibal y Pablo Fornals, el del castellonense ya cuando el Villarreal purgaba la roja directa de Santi Comesaña.
Un traspié sin dramatismo, con un Submarino todavía instalado en su atalaya de Champions, pero que le descabalga de la pelea por cotas mayores (esto es, seguir incordiando a Barcelona y Real Madrid).
Marcelino García sacudió el once más de lo previsto, con Pau Navarro y Gerard Moreno como novedades respecto al sábado anterior, en detrimento de Santiago Mouriño y Ayoze Pérez.
Bajo presión, los verdiblancos estaban llamados a arriesgar. Con todo, un buen movimiento en el área de Georges Mikautadze y una semiocasión del 7 apaciguaron a los locales, cuyos primeros escarceos, de Chimy Ávila, Antony y Pablo Fornals, en los primeros 25’, no sobresaltaron a los groguets.
Nada que ver con la oportunidad de Mika, camino de la media hora. La fe de Pedraza le permitió robarle la cartera a Aitor Ruibal y al georgiano en el área chica, pero Álvaro Valles abortó el 0-1.
El Villarreal se veía en problemas para superar la primera línea de presión del Betis; no obstante, cuando lo conseguía, encontraba espacios para exprimir su calidad. Poco preciso en ese arte tan determinante que es el último pase, desbarataba así las opciones de castigar a los verdiblancos. Seguro atrás el Submarino, a pesar de asumir de tanto en tanto riesgos innecesarios en la circulación de la pelota, el primer tiempo se encaminaba hacia un 0-0 que no entraba en demasiadas quinielas, dado el talento de unos y otros. Y si había tenido una muy clara el Villarreal, el Betis también la disfrutó, con un gatuno Luiz Júnior, desde el suelo, achicando bajo palos el tiro de Marc Roca. De ahí al intermedio, más bronca que fútbol.
Doble cambio de laterales
En el reingreso, Marcelino dejó fuera a los dos laterales para aportar frescura con Mouriño y Sergi Cardona. Sin embargo, tocó susto a los pocos segundos de la reanudación, con el portero brasileño tapando abajo ante Marc Roca y un rebote pifiado por Fornals (en realidad, andaba en fuera de juego).
Tajon Buchanan lideró la rápida respuesta amarilla, especialmente con una acción, al minuto 53, donde le faltó ajustar más su bien intencionado remate.
Aparentemente, el Villarreal tenía el encuentro bajo control, pero Aitor Ruibal, el hombre para todo en el Betis, se disfrazó de nueve en el 57’ para embocar, en el área pequeña, un balón sin dueño.
Movió el banquillo Marcelino: Pepe por Gerard. Después de un tiro de Lo Celso, Nico puso a Buchanan mano a mano con Álvaro Valles, que le sacó abajo el latigazo.
Ayoze Pérez fue el siguiente revulsivo al que encomendó Marcelino. Recién amonestado el técnico, La Cartuja estalló más que con el 1-0 para silbar a su ex (relevó al canadiense). No hubo tiempo para que el tinerfeño sudara y Comesaña era expulsado con roja directa. Cosas que pasan en La Cartuja.
La sentencia
Con menos de un cuarto de hora, la noche pintaba horrible. Solamente faltaba que uno de los muchos antiguos jugadores del Villarreal, ahora en las filas del Betis, acabara con toda incertidumbre con el 2-0. Llevó la firma de Pablo Fornals, que doblaba la ventaja local en el 83’ y dejaba el duelo visto para sentencia, salvo un milagro que no se produjo (hasta le anularon un gol en el descuento, por posición adelantada, a Renato Veiga.
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