«Un partido político invierte mucho en dar a conocer sus candidatos, eso conmigo se lo pueden ahorrar», asegura Bob Pop. Y es que el comunicador y escritor Roberto Enríquez Higueras (Madrid, 1971) está dispuesto a exprimir su nombre artístico para tratar de ser el alcaldable de los Comuns en Barcelona. Recibe a EL PERIÓDICO horas antes de presentar formalmente su candidatura a unas primarias en las que se tendrá que medir con el diputado en el Congreso Gerardo Pisarello, que cuenta con el apoyo de pesos pesados del partido como la exalcaldesa Ada Colau y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun.
Lejos de amedrentarse -ha habido más de un intento para hacerlo desistir-, Bob Pop está dispuesto a seguir adelante. ‘¿Por qué no?’, reza el lema con el que se ha lanzado a la calle para recabar opiniones sobre su aspiración. Quiere trabajar para evitar que la ciudad «siga expulsando» a vecinos que viven de alquiler y de sus salarios y que Barcelona se convierta en un «centro comercial» donde sus habitantes solo sean «figurantes» en lugar de protagonistas.
No soy un ‘outsider’, tengo a mi lado a concejales de barrio, personas que han estado en la ejecutiva y asesores
Sabe que su decisión ha zarandeado a buena parte de la dirección de los Comuns, que trabajaban para un relevo plácido de Colau. Con ellos lleva años colaborando e implicándose en sus actos de campaña, pero deja claro a la interna que, al contrario de lo que pudiera parecer, no está solo y tiene más apoyos de los que piensan: «No soy un ‘outsider’, tengo a mi lado a concejales de barrio, personas que han estado en la ejecutiva y asesores». Dos de esos nombres son el diputado Enric Bárcena, que fue portavoz de Barcelona en Comú, y la historiadora Rosa Lluch, hija del exministro Ernest Lluch, que estará este sábado presente en el acto de presentación de la candidatura en la Barceloneta.
Decidido a competir
Así que Bob Pop está convencido de poder tener apoyos para disputar estas primarias. De hecho, en los encuentros que ha celebrado con ciudadanos y a través de las redes sociales está invitando a suscribirse a la formación para que puedan votar en las primarias. «A mí o a Gerardo, da igual», sostiene. Con Pisarello asegura mantener una «buena relación personal», así como con Colau, a la que siempre a elogiado y apoyado. Habló con ella cuando, por sorpresa de todos los Comuns, hizo público que quería ser alcaldable. «Ada me dijo que no estaba segura de que fuera una buena decisión convocar primarias porque podían debilitar el partido. Entiendo su punto de vista y su mirada, pero opino justo lo contrario«, afirma. Así mismo se lo dijo a ella para continuar con su campaña.
Las primarias demuestran que el espacio es apetecible. Yo me lanzo a esta aventura porque los Comuns me han representado siempre y me he creído su modelo de libertad y apertura. Quiero comprobar que es verdad
«Las primarias demuestran que el espacio es apetecible. Yo me lanzo a esta aventura porque los Comuns me han representado siempre y me he creído su modelo de libertad y apertura. Quiero comprobar que es verdad», defiende con el argumento de que, en época de desafección, es necesario que emerjan nuevos liderazgos. «Los partidos son cada vez más endogámicos. Parece que solo puedes hacer política si vienes de un criadero político, como si esto fuera la Masia del Barça. Yo animo a que más gente como yo dé el paso», insiste.
¿Integrarse en la lista oficialista?
En estos momentos aún no ha revelado con quién hará tándem, requisito imprescindible de las primarias, pero anticipa que su número dos podría ser una persona de dentro de Barcelona en Comú «que conoce mucho el Ayuntamiento y la ciudad». ¿Estaría dispuesto Bob Pop a integrarse en la lista de Pisarello? Hasta ahora lo ha rechazado porque cuando se le propuso ni siquiera se había presentado formalmente la candidatura de su oponente en las primarias. Pero no es taxativo: «Estoy abierto a cualquier posibilidad donde se puedan hacer las cosas que quiero hacer».
De todas maneras, habla sin pelos en la lengua cuando asegura que Pisarello «es el aparato» mientras que él da el paso para buscar «otros apoyos». Ser un partido progresista, asegura, debe estar reñido con «utilizar herramientas de aparato, de ‘establishment'» para la confección de las candidaturas. También aclara, sin embargo, que no concibe estas primarias como una «competición», sino como «equipos de trabajo diferentes» con forma de ver la política y la situación actual distintas. «Pisarello trabaja más la teoría, yo la práctica; él trabaja más la ficción política y yo la realidad; trabaja el replegarse y yo el abrirse», sentencia.
Pisarello trabaja más la teoría, yo la práctica; él trabaja más la ficción política y yo la realidad; trabaja el replegarse y yo el abrirse
¿Y qué es lo que quiere hacer Bob Pop? A la interna, recuperar a muchas personas que, a su juicio, «han quedado arrinconadas», además de abrir el partido porque considera que está «replegándose». Su núcleo duro, asegura, es «como un cogollito». En cuanto a políticas, habla de reducir la burocracia, especialmente en materias como extranjería y vivienda, también poner en el circuito de alquiler asequible el 10% de pisos de la ciudad que están vacíos, remunicipalizar los cuidados creando una escuela municipal o impulsar «planes imaginativos» para que el catalán recupere terreno. No se moja con la política de pactos: «Hablaré con todos en base a propuestas que respeten los derechos humanos y que no sirvan para vender la ciudad a nadie». A la extrema derecha, advierte, hay que pararle los pies «antes del destrozo y no después».
Barcelona en Comú no ha aprobado aún el calendario de las primarias, pero desde este sábado Pisarello y Bob Pop ya están oficialmente en el ruedo. «Puede que acabe descubriendo que lo que la gente espera no lo puedo dar, y entonces ya me quitaría de en medio», asume con naturalidad. Pero de momento, mantiene intacta la «ilusión» de ser alcalde.
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