A sus 85 años de edad, Juan José Hidalgo se muestra «satisfecho», después de saldar las cuentas pendientes con el Estado y de firmar un acuerdo con Turkish Airlines, que permitirá a la compañía turca entrar en el capital de Air Europa, el buque insignia de su empresa, Globalia. «Los alemanes (el grupo Lufthansa) querían entrar, pero querían gobernar la empresa y yo no quería. Mientras yo viva no dejo que nadie gobierne Air Europa. Los turcos me han dado el dinero y el poder de seguir gobernando», ha afirmado el directivo en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Forum.
Globalia cerró en noviembre un acuerdo con Turkish Airlines para entrar en el capital de Air Europa a partir de un crédito convertible a acciones de 300 millones. Una vez reciba las autorizaciones pertinentes, que todavía no tiene, y amortice esas acciones, la empresa turca se convertirá en el segundo accionista de Air Europa por detrás de la familia Hidalgo, que continuará siendo el accionista mayoritario a través de Globalia y por delante de IAG –matriz del grupo Iberia–, que mantiene desde la pandemia una participación del 20%.
Hidalgo ha explicado que Turkish no ha pedido tener un consejero en Air Europa, pero él quiere que lo tenga. «Nadie me ha pedido un consejero, pero yo quiero un consejero de Turkish porque con más de 500 aviones y siendo una de las aerolíneas más importantes del mundo me puede ayudar mucho en el Consejo (de Air Europa)», ha agregado. No así en el caso de IAG, a pesar de su buena relación con su presidente, Luis Gallego, de quien ha dicho que «se está portando muy bien», pero no dejará a la compañía inglesa «gobernar ni opinar» porque son competencia. «No quiero un consejero de British Airways (IAG) porque además de socios son competencia», ha añadido.
En su dilatada trayectoria, Hidalgo reconoce que «lo más difícil ha sido la pandemia» porque el Gobierno paralizó toda la actividad de las empresas de Globalia, que se dedican al turismo, como la agencia de viajes Halcón Viajes, el turoperador Travelplan, la aerolínea Air Europa, los hoteles Be Live y la empresa de servicios aeroportuarios Grounforce. «De la noche a la mañana nos paralizan todo. Y no por una cuestión empresarial, sino política. La cuenta de resultados fue tan negativa que superó los 1.400 millones de euros«, ha relatado.
Y a partir de ahí, Hidalgo ha tenido que «hacer muchas cosas para sanear completamente la empresa». Entre ellas, pedir un préstamo al Estado de 475 millones de euros para mantenerse a flote. «Nos dieron un crédito, nunca un rescate. Fueron ellos los que nos cerraron, así que tenían la obligación como gobierno de salvarnos», ha asegurado Hidalgo. La operación ha estado en el ojo del huracán por su asociación con la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. El juez que investiga a Gómez ha tratado, sin éxito, de investigar el rescate de Air Europa por parte del Gobierno de Pedro Sánchez. Pero hasta en tres ocasiones la Audiencia Provincial de Madrid ha frenado al magistrado.
«La única empresa del mundo que avaló un préstamo, nunca un rescate, fue Juan José Hidalgo con todo el patrimonio de Globalia», ha defendido el directivo. «Qué favoritismo hay cuando ha habido que pagar un 8%, ciento y más de 100 millones de intereses y tener dos consejeros. Ningún gobierno del mundo me ha ayudado nunca a nada, todo ha sido esfuerzo y sudor de los directivos que me han rodeado», ha añadido.
Hidalgo lamenta que Air Europa «ha sido siempre marginal». «Para España y para los distintos gobiernos solo ha habido una empresa, que es Iberia», ha afirmado, aunque también ha reconocido que en alguna ocasión Air Europa ha salido reforzado de esa ‘segunda’ posición: «Cuando se hacen las instalaciones de la terminal 4 en Madrid y de la terminal satélite yo reclamé una posición en ese aeropuerto porque creía que me pertenecía, pero ya estaban adjudicadas y me dijeron que tenía que avanzar en las terminales 1, 2 y 3. No me pesó y aguanté. Y gracias a que aguanté hemos podido crecer y hemos podido traer casi 30 aviones. Si hubiéramos estado todos en la T4 no hubiera sido posible crecer. Esa decisión que en su momento me dolió ahora estoy contento de lo que sucedió», ha sentenciado.
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