La Xunta impulsará una reforma de los currículos educativos para incorporar contenidos orientados a mejorar la seguridad, la privacidad y la «higiene digital» del alumnado, además del uso responsable de la IA y fortalecer la reflexión crítica. La iniciativa se enmarca en el «Plan integral de Benestar Dixital», una hoja de ruta con cerca de 50 medidas y un presupuesto de 7,4 millones de euros para ejecutarse hasta el año 2030. El tema está en el centro del debate educativo. Y este proyecto llega tras un curso académico marcado por la polémica del peso del uso del ordenador en el aula, cuestionado por las familias de los alumnos, y tras el abandono de más de una decena de centros públicos de los libros digitales y la posterior implantación del nuevo «E-Dixgal híbrido».
El conselleiro de Educación, Román Rodríguez, realizó ayer la presentación oficial del plan tras su aprobación en el Consello da Xunta. El acto reunió a representantes de centros escolares, universidades y miembros de la comunidad educativa. Rodríguez lo defendió como un marco para «blindar entornos escolares saludables», reforzar la convivencia y favorecer el bienestar emocional en la infancia y la adolescencia.
Una de las medidas más novedosas es el «Contrato de vida digital», un documento voluntario que firmarán el centro y el estudiante, de acuerdo con la familia, relativo al uso de tecnologías fuera del horario escolar. Ante las críticas, Rodríguez recalcó que se pretende disponer de una herramienta no obligatoria para ofrecer apoyo a las familias y restringir el «mal uso» de dispositivos fuera del horario escolar. «No se trata de fiscalizar ni de controlar, sino de ayudar y fijar un marco de corresponsabilidad entre el mundo educativo y las familias», insistió. Vinculado a este contrato, el plan incorpora el reto «Apagamiento dixital», por el que el alumnado participante se compromete a pasar 24 horas sin internet ni dispositivos electrónicos, y un sistema de autoevaluación, «Modo consciente-ON», para medir objetivos de desconexión y uso responsable.
Y en cuanto al cambio de currículos, según explicó el conselleiro, los nuevos contenidos buscarán potenciar la reflexión crítica, la ciudadanía digital y el manejo ético y seguro de internet y las redes sociales, además de un uso responsable de la inteligencia artificial. El objetivo, precisó, es que el alumnado «tome decisiones informadas» frente a los riesgos y oportunidades del ecosistema digital.
El plan contempla, además, una línea de trabajo con la industria tecnológica. Así, la Xunta prevé alianzas con empresas para reforzar la seguridad, la privacidad y la transparencia de las herramientas usadas en educación, y anuncia la elaboración de un «Código gallego de buenas prácticas tecnodidácticas», con la participación del sector, las universidades y centros de investigación.
Mientras, delegados de CIG acudieron a reclamar diálogo y recursos a Educación, no medidas «propagandísticas». El conselleiro les acusó de «autoexcluirse» del marco de negociación.
Un foro anual y detectar fakenews
El «Plan integral de Benestar Dixital» se estructura en cinco ejes de actuación y seis dimensiones de impacto tecnológico, entre las que figuran las conductas de riesgo y la ciberseguridad, los hábitos de vida saludables, la garantía de derechos y valores democráticos, la convivencia escolar y familiar, el aprendizaje y desarrollo cognitivo, y la socialización y desarrollo personal.
Entre los programas previstos está «Na procura da loiada» destinado a desarrollar habilidades para identificar y verificar información y detectar y prevenir la difusión de noticias falsas. También se incluye la creación de un «Foro gallego de benestar dixital», un espacio de referencia y reflexión colectiva sobre tecnología e infancia que se reunirá cada año para debatir la evolución del plan con colectivos y profesionales implicados.
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