Lo más habitual es entrar a un supermercado un par de veces a la semana. Quizás un día vas a hacer la compra semanal, y otra jornada tienes que volver a comprar productos que se han terminado en tu frigorífico o cualquier cosa que se te haya olvidado. En cualquier cosa, ir al supermercado es una tarea rutinaria, aunque en el fondo sea una tarea repleta de estímulos que influyen en nuestras decisiones.
Lejos de ser un espacio neutral, cada pasillo, cartel y estantería de un supermercado responde a estrategias de marketing pensadas para que el cliente acabe gastando más dinero, y muchas veces ni siquiera nos damos cuenta.
Varios expertos en consumo y divulgadores sociales ponen el foco a diario en estas técnicas, legales, aunque éticamente cuestionables, recordando que una gran parte de las decisiones de compra se toman dentro del establecimiento. Por eso, uno de los consejos más repetidos es acudir siempre con una lista cerrada y evitar desviarse de ella.
Trucos y estrategias de los supermercados para que gastes más dinero
Uno de los primeros trucos aparece incluso antes de comprar. Los supermercados colocan grandes carteles promocionales en la entrada para generar la sensación de precios bajos en todo el establecimiento, aunque la promoción únicamente afecte a una selección de productos.
Otra estrategia habitual es colocar productos complementarios uno junto a otro. Por ejemplo, ubicar las pastas con las salsas, o las patatas fritas con los refrescos. A esto se suma el uso de mensajes como «últimas unidades» u «oferta por tiempo limitado» que generan FOMO, o miedo a perder una oportunidad.
El recorrido termina en la caja, donde se concentran los ‘productos gancho‘, aquellos snacks, dulces o pequeños artículos que se colocan estratégicamente para provocar compras impulsivas mientras esperamos para pagar. En hipermercados como Alcampo incluso se están ubicando en las cajas de autopago.
Evidentemente, conocer estas técnicas no elimina por completo su efecto, pero probablemente te ayude a ser más consciente y a tomar decisiones de compra mucho más racionales.












