las trampas psicológicas del supermercado para que pagues más

Lo más habitual es entrar a un supermercado un par de veces a la semana. Quizás un día vas a hacer la compra semanal, y otra jornada tienes que volver a comprar productos que se han terminado en tu frigorífico o cualquier cosa que se te haya olvidado. En cualquier cosa, ir al supermercado es una tarea rutinaria, aunque en el fondo sea una tarea repleta de estímulos que influyen en nuestras decisiones.

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