José Miguel Basset, el mando operativo de la emergencia en la que fallecieron 230 personas, bombero e inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos ya jubilado, declaró el miércoles ante la jueza y el fiscal de la dana que el Es Alert de las 20.11 horas no se debatió en el Cecopi (Centro de coordinación operativa integrado). Esta primera alerta, y la segunda enviada a las 20.57 horas, las considera la magistrada tardías y erróneas ya que se remitieron con la mayoría de víctimas ya fallecidas. Y tras la declaración de del exinspector del Consorcio Provincial de Bomberos el foco vuelve a centrarse en la exconsellera y mando único de la emergencia, Salomé Pradas, que responsabilizó a los técnicos del Cecopi «con más de cien años de experiencia» del retraso en el envío de las alertas.
Aunque tras las declaraciones de los dos técnicos con más experiencia, José Miguel Basset y Jorge Suárez (subdirector de Emergencias), la realidad es que ambos plantearon en el Cecopi dos mensajes, a las 17.45 (Suárez) y a las 18.13 horas (Basset), con una propuesta de texto similar: que la ciudadanía permaneciera en sus casas, que no apareció en el mensaje enviado a las 20.11 horas. La pregunta clave es ¿por qué? La respuesta de Basset en su declaración abre más interrogantes: «El circuito que sigue ese mensaje [de las 20.11 horas], desde que se entiende cuál puede ser el contenido final hasta que sale el definitivo, lo desconozco», aseguró anoche Basset a los periodistas que lo esperaban a la puerta de los juzgados al finalizar la primera jornada de su declaración, que continuará el próximo 19 de enero.
Desde que Suárez (17.45 horas) y Basset (18.13 horas) plantean en el Cecopi sus propuestas de mensajes hasta las 20.11 horas que se envía el definitivo lo que sucede es una triangulación de llamadas entre la consellera y mando único de la emergencia del 29-O, Salomé Pradas, con el secretario autonómico de Presidencia (Cayetano García, que declarará el 22 de enero) y el jefe de gabinete de Mazón, José Manuel Cuenca (que el próximo viernes comparece por cuarta vez). Cuenca es quien bombardea a Pradas con los mensajes para que no incluyera alusiones al confinamiento en el Es Alert. «Salo, de confinar nada, por favor» y «llévate açò del cap», entre otros. Mensajes que Cuenca negó que fueran órdenes, según su segunda declaración, notificada el miércoles a las partes. «No di instrucciones directas ni recibió instrucciones del señor Mazón ni de ningún miembro de presidencia, ni en el ámbito técnico ni jurídico. «Es una conversación donde el declarante le traslada sus dudas [a Pradas], es periodista, no tiene formación jurídica, le dice que la abogacía está al corriente, y por lo tanto calma y tranquila. “ya mujer” no es una cuestión que esté quitando relevancia al momento que ella estaba pasando». Aunque la realidad es que finalmente el primer Es Alert no incluía ninguna alusión que se asemejara a un confinamiento de la ciudadanía, tal como machacó insistentemente el jefe de gabinete de Mazón a Pradas. A pesar de que tanto Suárez como la Abogacía de la Generalitat confirmaron verbalmente que la ley de emergencias permite confinar a la población.
Basset, a la izquierda de la imagen, recostado sobre la mesa aguantando un altavoz, en el Cecopi del 29 de octubre de 2024. / Levante-EMV
Que es precisamente lo que también proponía José Miguel Basset en su mensaje para suavizar el que propuso Jorge Suárez a las 17.45 horas. Tras el primer borrador del es Alert propuesto por el subdirector de Emergencias, rechazado en el Cecopi por «demasiado agresivo» [«Ante la evolución de la situación de emergencia se recomienda que con carácter inmediato accedan a zonas altas y permanezcan, atentos a nuevos mensajes], Basset declaró que «le comenté a Suárez ajustar el mensaje y a las 18.13 horas abrí mi portátil para hacer una redacción de la alerta y acompasarla a lo que decía Jorge Suárez». Según su declaración, el mensaje que también tenía preparado a las 18.15 horas era: «Ante situación fuertes lluvias, manténgase en sus domicilios y atentos a canales oficiales«. Una versión que «parece que convence más, se da por válida y se lo paso a Jorge Suárez para que se lance», según confirmaron fuentes conocedoras de su declaración. Aunque finalmente ninguna de las dos aportaciones de los técnicos con «más de cien años de experiencia» se incluyeron. Porque, como es sabido, en el primer texto del Es Alert enviado el 29 de octubre a las 20.11 horas únicamente se instaba, como medida preventiva, a «evitar cualquier tipo de desplazamiento en la provincia de Valencia».
En el turno de preguntas de los abogados de las acusaciones, a José Miguel Basset se le interrogó sobre el retraso en dos horas en el envío del Es Alert. “Es incomprensible el retraso en mandar el Es Alert cuando ya había una propuesta consensuada”, aseguró, según fuentes conocedoras de su declaración. También mostró sus dudas sobre el retraso en la convocatoria del Cecopi, a las 17 horas del 29-O motivada en parte por el viaje de la entonces consellera Salomé Pradas y su número dos Emilio Argüeso a Carlet. «¿Aportaba algo a la gestión de la emergencia? ¿O hubiera sido más útil iniciar antes el Cecopi?«, se le preguntó. «Desde un punto de vista técnico hay que estar encima de la gestión de la emergencia. No aportaba nada que Pradas fuese a Carlet», valoró el bombero del Consorcio Provincial, ya jubilado.
Otra cuestión sobre la que Basset también es un testigo clave es quién decidió la retirada de la vigilancia de los bomberos forestales en el barranco del Poyo. Una decisión que nadie asume y que resultó fatal el día de la dana. Al retirar a los bomberos en el barranco del Poyo, tras una primera subida del caudal detectada en el único sensor que servía para alertar (aunque con poco margen de maniobra) ubicado en el cruce del barranco del Poyo con la A-3, la extensa cuenca de barrancos de l’Horta Sud y el Camp del Turia que nace en la Hoya de Buñol se quedó a ciegas. Con la fatalidad de que esa extensa cuenca de barrancos se alcanzaron los 7.500 metros cúbicos por segundo. Un caudal nunca alcanzado en el delta del Ebro, uno de los ríos más caudalosos de la península ibérica. Basset explicó en su declaración que ni supo de la movilización de los bomberos forestales para vigilar las escalas de caudal tanto en el río Magro como en el barranco del Poyo, ni tampoco de de su retirada.
El inspector jefe del Consorcio provincial de bomberos confirmó que que siguió la emergencia desde las 6.45 horas del 29 de octubre desde la central de bomberos, aunque no en la sala de comunicaciones. Y que ese día atendieron más de 3.000 peticiones . Los primeros rescates, según fuentes conocedoras de su declaración, los siguió desde una aplicación que les permite tener acceso al CoordCom, la caja negra de la emergencia. «No todo pasa por mi mano, yo controlo que mis efectivos se movilizan y dónde».
Sobre otro punto polémico de aquella jornada, Basset también aseguró que nadie habló del barranco del Poyo en el Cecopi (Centro de coordinación operativa integrado, el cerebro de la emergencia) aunque él aparece en un video revisando la cabecera de la rambla ubicada en Chiva (la Hoya de Buñol) donde también hubo víctimas de la barrancada. De hecho, el puesto de mando avanzado (PMA) se planteó ubicarlo en Chiva, pero se descartó porque el entorno del parque de bomberos estaba inundado. «En la reunión no se dijo nada del Poyo expresamente. Nadie habló del Poyo. Nadie dijo nada». Un abogado se interesó durante el interrogatorio precisamente por esta contradicción y preguntó a Basset por qué miraba el mapa de Chiva en el Cecopi a las 19:12 horas. Según el exinspector jefe de Bomberos «no estaba fiscalizando el barranco del Poyo. Estaba buscando aguas debajo de Utiel», ha asegurado. Una respuesta que denota su desconocimiento geográfico de la zona.
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